Destinos low cost para viajar en septiembre


Julio y agosto son los reyes absolutos del turismo veraniego, pero cada vez más gente aguarda al mes de septiembre para marcharse de vacaciones. En estas fechas se viaja con más tranquilidad, hay mucha menos gente, el tiempo sigue siendo bueno y, por supuesto, sale mucho más barato. Hoy hemos seleccionado 14 ofertas de viajes muy económicos para animarte a hacer las maletas en septiembre.
Reúne todas las esencias del Mediterráneo, además de calas que quitan el hipo, pueblecitos blancos y encantadores y una agitada vida nocturna. En septiembre sigue haciendo buen tiempo y ya no hay largas filas ni apreturas.
Probablemente estemos hablando de las mejores playas del Mar Mediterráneo, de calitas tan quietas y azules como el fondo de una piscina. Con un clima envidiable uno puede disfrutar de sus maravillas con muy poca gente. El sosiego de una isla absolutamente maravillosa es la excusa perfecta para dejar pasar los agobios de agosto.
En septiembre la agenda cultural londinense es excelente, con la Great River Race el día 7 que pone a barcos de todo tipo en carrera por el Támesis, el London Fashion Week (Fin de semana de la moda) o el Festival de diseño y el Mayor´s Thames Festival en la que toda la ciudad se viste de fiesta. Son tan sólo unas pocas excusas para empezar paseando por los rincones más emblemáticos de London City y terminar de compras en el mercado de Candem.
Sin un calor tan excesivo como el de julio y agosto Marruecos abre la puerta de sus ciudades imperiales al visitante foráneo. Se puede asegurar que septiembre es espectacular en el Reino Alauíta. Marrakech, Fez, Meknés o el Atlas abriéndose espacio entre valles y desiertos son suficientes motivos para sumergirnos de lleno en el exotismo del más cercano de los paraísos lejanos.
Playas fantásticas, opciones extraordinarias para bucear... Este archipiélago africano se está poniendo de moda y el turismo no deja de crecer, pero en septiembre lo tienes prácticamente solo para tí.
Probablemente la ciudad más bella de Europa. Es de estos lugares que atraen visitantes a raudales y que en agosto ponen la Plaza de la ciudad vieja a rebosar. En septiembre la cosa se calma y es más apetecible incluso ese paseo nocturno por el Puente de Carlos siguiendo la estela de figuras iluminadas o captar la esencia del Barrio del castillo. Y más allá de Praga hay tantas opciones que lo difícil será tener que escoger...
Creo que no hay época mala para sonrojarse con los atardeceres en el Cuerno de oro y ponérsele a uno los pelos de punta estando en un punto intermedio entre Santa Sofía y la Mezquita azul. Realmente Estambul es una ciudad para conocer no sólo en verano o septiembre, sino todos y cada uno de los días de nuestra vida. Oriente y Occidente te embelesarán y tus horas las marcará el canto amargo procedente de las mezquitas. Todo lo demás, deja de importar...
Está claro que el camino de Santiago "abre" todos los días del año, pero en septiembre posiblemente el camino sea mucho más ligero que en pleno verano. Y no nos referimos al peso de la mochila, sino a la densidad de peregrinos, la disponibilidad de camas en los hospederías e incluso el calor que pica en según que tramos del sendero. El clima es excepcional y sigue habiendo gente, aunque de una forma más mesurada y diría que más agradecida.
Dicen que desde el espacio se podían ver las largas filas que ha habido en agosto para subir a la Torre Eiffel... Quienes preferimos dejarnos las vacaciones para más adelante tendremos un París más para nosotros, y es el momento ideal antes de que comience a hacer frío de verdad. Además el fin de semana del 14 y 15 de septiembre monumentos y museos abren sus puertas de forma totalmente gratuita debido a las ya tradicionales "Jornadas del Patrimonio Europeo", que tratan de acercar los lugares más especiales a sus visitantes (y a coste cero).
Hay quien afirma que el archipiélago de Madeira es algo así como las "Canarias lusas". Cierto que su geografía hace que tengan cierto parecido a algunas zonas de nuestras islas afortunadas. Y realmente no son demasiado conocidas. Aunque últimamente es posible encontrarse con ofertazas que plantean unas bonitas vacaciones para perderse entre las montañas y el mar de Madeira. Cabría prepararse para la sorpresa porque le termina encantando a todo el mundo.
Reconozco tengo debilidad por esta isla, quizás porque sus paisajes volcánicos me hacen creer que estoy muy lejos del mundo en el que vivo. Naturaleza latente (y candente) con ese toque cargado de genialidad del artista que volcó su vida en Lanzarote, César Manrique. Lo mejor es que cuando en la Península Ibérica el verano va diciendo adios y van descendiendo los mercurios, en Lanzarote, así en todas las Canarias, las temperaturas siempre son de "veintitantos grados". Rico, rico...
¿Y a quién no le apetece un poquito de Caribe en un Todo incluído? Allí es verano todos los meses y bien en República Dominicana o en la mexicana Riviera Maya se encuentra la mejor pomada con la que recargar energías. Un paraíso al alcance de todos...
Somos muchos los que pensamos que contamos con playas en España que poco o nada tienen que envidiar a las caribeñas. Si uno ve una postal de una playa de Fuerteventura es posible que el subconsciente le lleve a Brasil, México o a una remota isla caribeña. Arena blanca finísima, fondos transparentes... y a menos de tres horas en avión.
Y si no quieres irte demasiado lejos en tus vacaciones te decimos "Vente pa Madrid" para descubrir lo mejor de una ciudad con una vida constante y una inmensa agenda cultural y de ocio. Si dicen que la Gran Vía es la Broadway madrileña es por algo. A partir de septiembre se estrenan esperadísimos musicales en los que las entradas vuelan...




