Diez lugares que no te puedes perder en la costa de Galicia


Galicia es la comunidad peninsular con más kilómetros de costa. A lo largo de casi 1.500 kilómetros se sucede un litoral bravío y agreste, famoso por su marisco, por sus acantilados y playas, por sus puertos pesqueros y también por sus borrascas. Aquí van 10 lugares imprescindibles en todo viaje por la fachada marítima de Galicia. ¡El verano es la temporada perfecta para conocerlos!
El faro más antiguo del mundo funciona aún en la capital coruñesa. Una maravilla de la arquitectura clásica levantado hace dos mil años por canteros romanos que aún sigue en pie, pese a todas las agresiones del tiempo y del hombre. Las grandes campas herbáceas ajardinadas que lo rodean, convertidas en un museo de esculturas al aire libre, magnifican su imponente figura.
Es el más impresionante de los castro galaico-romanos de Galicia. No tanto por su tamaño como por su escenográfica ubicación, en una península unida a tierra firme por un estrecho istmo. Baroña ya estaba habitado en el siglo I a. C.
Un accidente geográfico que transmite una sensación poderosa y extraña a la vez, con amenazadoras rocas de granito negro y tres pináculos que emergen del agua frente al faro. En las cercanía se alzan majestuosos los acantilados de Vixia de Herbeira, que con más de 600 metros de caída son los más altos de España.
Uno de los grandes desconocidos de las rías Altas es el casco antiguo de Betanzos, una de las capitales históricas de Galicia. Se localiza al fondo de la ría que lleva su nombre y mantuvo un activo puerto pesquero y comercial. De aquella bonanza surgió una floreciente comunidad de familias burguesas que dejaron un muestrario de casonas, palacios e iglesias.
Un clásico, no por eso menos reseñable. La erosión esculpió en esta zona de A Mariña lucense arcos a modo de contrafuertes de hasta 30 metros de altura que más parecen de una catedral gótica que de un arenal, de ahí su nombre. Una visita imprescindible en todo recorrido por las rías Altas.
Una carretera asfaltada sube desde A Guarda hacia la cumbre del monte de Santa Tecla, en cuya cima aguardan un santuario y unas vistas espectaculares de toda la desembocadura del Miño, de la comarca vinícola de O Rosal y del vecino Portugal.
Todos hemos oído hablar de las grandes y famosas rías Baixas (Vigo, Pontevedra, Arousa, Muros, Corcubión) pero muy pocos viajeros conocen esta pequeña y preciosa ría, transversal a las demás y mucho más pequeña que sus hermanas. Aldán es una ensenada encajada entre las dos rías “mayores” de Vigo y Pontevedra, mucho menos masificada y más genuina que aquellas.
La costa gallega no quedó al margen de los desaguisados urbanísticos de otras zonas del litoral español. La mayoría de los pueblos han perdido su identidad arquitectónica. No así esta pequeña localidad de la ría de Pontevedra, para muchos el pueblo más bonito de las rías Baixas. En torno a la rúa del Mar -la calle principal- se suceden docenas de hórreos y cruceiros que miran a la ría, algunos construidos sobre la roca viva.
El largo puente de la Misericordia ayuda a salvar el estuario del río Landro y da acceso a esta localidad histórica, que alcanzó gran poder social y económico en la Edad Media. En el interior aguarda un casco antiguo de impronta medieval lleno de calles empedradas, soportales, palacios e iglesias
Un paraje insólito, formado por grandes dunas de arena que emergen en el extremo de la península de Barbanza. Un complejo dunar entre las rías de Arousa y de Muros-Noia que incluye lagunas, marismas, carrizales y más de 35 especies de aves acuáticas.
Y quedarían muchos más: el casco antiguo de Cambados o el de Pontevedra capital, el santuario de San Andrés de Teixido, el faro de Fisterra, las islas Cíes, Sálvora y Ons, playas como las de Doniños (Ferrol) o Morouzos (Ortigueira)... tantos lugares interesantes que seguro que darán para otro artículo. ¡Es que Galicia es mucho!
Aprovecha estos días de vacaciones, el buen tiempo y escápate a la costa gallega para vivir unos días de relax, saborear su espectacular gastronomía y desconectar del trabajo y la rutina.
Todas las fotos © Paco Nadal




