Los exámenes de español para nacionalizaciones, cada vez más cerca
El Instituto Cervantes espera el visto bueno del ministerio de Justicia, que se supone para finales de año
Los extranjeros cuya lengua nativa sea el Español, no tendrán que hacer el primero pero si el segundo, que tratará de fijar sus conocimientos "socio-culturales" de España. Tan sólo el examen de lengua costará 124 euros. Aún no se conoce el precio del segundo.
Depende del visto bueno del ministerio de Justicia, pero el Instituto Cervantes tiene claro que aquellos extranjeros que quieran obtener el pasaporte español deberán pasar dos pruebas con las que puedan acreditar su conocimiento de la lengua y también de la sociedad y cultura nacionales.
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El primero, del que estarán exceptuados aquellos que lleguen de países hispanohablantes, será el A-2 del DELE (Diploma Español como Lengua Extranjera), cuyo coste supone el desembolso de 124 euros.
La segunda prueba, obligatoria para todos los que quieran nacionalizarse, aún no ha sido establecida ni se conoce aún su precio.
Sólo quien apruebe ambos exámenes podrá seguir adelante con su proceso para llegar a ser español, porque tan sólo estos dos tendrán efecto jurídico, de tal manera que el nuevo certificado de Español que quiere poner en marcha el propio Instituto Cervantes no servirá.
Ese nuevo título, al que el director del Instituto Víctor García de la Concha compara con el First Certificate inglés, se emitirá tras contestar una serie de preguntas realizadas de manera "automatizada" y en un plazo muy breve de tiempo, que puede llegar a ser inferior a dos semanas. Se trata de ampliar la gama de "productos" que ofrece el Instituto, tal y como reconocen en el propio organismo. De momento, no hay cálculo de los ingresos que ello puede suponer.
En la presentación de los resultados del pasado año en el que se registraron 222.000 matriculas, ni Víctor García de la Concha ni el secretario general Rafael Rodríguez-Ponga han querido "mojarse" sobre la ley de mecenazgo, o más bien sobre la renuncia del gobierno a aprobar una específica, tal y como había prometido en su programa electoral. El director del instituto, eso sí, reconoce que "una ley, podría ayudar".
El curso 2013-2014 no ha sido fácil para el Cervantes, a pesar de que ha logrado reducir su dependencia presupuestaria del Estado hasta alcanzar un grado del 54% de autofinanciación. La bajada en el número de matriculaciones tiene, sin embargo, tres explicaciones para la dirección: mientras que por un lado proliferan los centros de estudios del español cerca de las nuevas sedes del Instituto y la enseñanza de nuestro idioma ya se encuentra reglada en la educación de varios países, por otro lado, internet supone una clara competencia con los cursos que se organizan en sus sedes.

Javier Torres
Redactor de Política, trabaja en el Congreso y hace seguimiento de Vox. Anteriormente formó parte de...




