Últimas noticias Hemeroteca

Viernes, 24 de Enero de 2020

Otras localidades

El abrazo del ébola

El encuentro entre el presidente Obama y la la enfermera estadounidense que venció al ébola

()

Toda recuperación de una enfermedad tiene sus tiempos y no todo el mundo se recupera por igual. Lo hemos visto estos días con el alta hospitalaria de la enfermera estadounidense Nina Pham, contagiada por ébola, que ya se ha recuperado por completo y que, incluso ha sido recibida por Barack Obama.

 

 

Nina Pham fue diagnosticada una semana después que la española Teresa Romero, que todavía continúa ingresada, a pesar de haber quedado también libre de virus. En el caso de Romero concurren otros factores que obligan a mantenerla en el hospital hasta su restablecimiento total.

La primera infectada por ébola en el mundo fuera del continente africano, la española Teresa Romero, ya ha superado la enfermedad, cuyos primeros síntomas empezó a sentir el 30 de septiembre y por los que fue hospitalizada el 6 de octubre. Romero ha dado negativo por ébola en cuatro pruebas seguidas, lo que significa que ya no quedan restos del virus en su sangre. Sin embargo, la auxiliar de enfermería del hospital Carlos III de Madrid todavía podría contagiar la enfermedad a través de relaciones sexuales al menos durante siete semanas tras confirmarse su curación.

Ese no es el motivo, no obstante, por el que Teresa continúa hospitalizada. La causa está en el estado de los órganos que resultaron dañados durante su convalecencia, en concreto sus pulmones. El hecho de que siga ingresada, pues, obedece a que todavía no se encuentra en el mismo punto en el que estaba antes de infectarse por el ébola. Todo lo contrario ha ocurrido con la enfermera estadounidense Nina Pham, contagiada en el Hospital Presbiteriano de Dallas donde se confirmó la enfermedad el 12 de octubre. El pasado viernes 24 (menos de dos semanas después) ya había recibido el alta porque, además de dar negativo en cinco pruebas que descartaron la presencia del virus en su sangre, ninguno de sus órganos se había visto afectado y su estado y aspecto eran excelentes.

Nina Pham pudo abandonar la clínica, reencontrarse con su familia e, incluso, abrazar al presidente estadounidense, Barack Obama. Una imagen que ha dado la vuelta al mundo, y que ha contribuido a difundir el mensaje de Obama contra la psicosis que está generando el ébola. Pero ningún paciente es igual a otro, y la recuperación tiene sus tiempos. En ella influyen muchos factores. La otra enfermera norteamericana contagiada por el virus, Amber Vinson, también ha sido declarada libre de ébola. Ya no le quedan restos en la sangre. Sin embargo, al igual que la española Teresa Romero, debe seguir en el hospital. Ella también tiene que recuperarse por completo hasta quedar en el mismo buen estado en el que se encontraba antes de contraer la enfermedad. Sus abrazos, como los de Teresa, si es que al final se producen, se van a hacer esperar al menos durante unos días más.

 

 

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?