Ciencia y tecnología

El ‘Silicon Valley’ madrileño

Viajamos al embrión de una Startup. Destino: Tetuán Valley. Ciudad: Madrid

 ¿Qué idea ‘genial’es capaz de arrancar el ‘click’ de millones de usuarios en Internet?. ¿Por qué falla un proyecto en la red?. ¿Cómo atraer clientes a una nueva plataforma tecnológica?.¿Qué producto necesitan?.

Son algunas preguntas que salpican las sesiones de Tetuán Valley, una asociación sin ánimo de lucro que ayuda a emprendedores’ novatos’ a lanzar su idea-producto al supercompetitivo mercado de las startups (empresas de base tecnológica que operan en internet). Todos los años celebran dos ediciones (otoño y primavera) a las que se presentan más de medio centenar de futuros empresarios aunque sólo escogen a 11 grupos para no bajar la calidad ni el ritmo de las sesiones. Muchos ex alumnos han creado startups o forman parte de otras.

Asistimos este miércoles de otoño a la tercera clase dedicada a presentar en público los proyectos de cada equipo y someterlos a la crítica y opinión del resto de la comunidad. La escuela se asienta en la sede madrileña de Treity, una startup dedicada a crear reputación online (de quién fiarse en la red) y que ya ha conseguido rondas de financiación de importantes inversores.

Primer baño de realidad: Tu proyecto así no es escalable (no crecerá rápidamente en clientes)

 “Si al final de las seis sesiones, la gente se queda con la misma idea que trajo al principio es que no ha aprendido nada”. Parece algo áspera pero es la sinceridad que destila Carmen Bermejo (Madrid, 1980), la directora de esta escuela de emprendedores, que escucha con atención los problemas con los que se encuentra Angel y su equipo para lanzar una nueva aplicación que pretende promocionar comercios de un barrio de Madrid.

En medio de un gran círculo formado por alumnos y mentores, Ángel, un chaval que apenas cruza los 20 años, expresa sus primeros problemas con la aplicación: “A los dueños de las tiendas se les pone los ojos como platos cuando les hablas de tener más visibilidad en su negocio a través de internet pero el problema es que no saben qué promociones anunciar y debemos estar detrás de ellos. Nuestra plataforma les parece intuitiva. Esta semana hemos conseguido dos clientes y la semana anterior otros dos.”

Y la respuesta de Carmen, directa y sin rodeos : “Ten cuidado con la gente que te dice ¡qué bonito! porque te están dorando la píldora. El problema es el segmento de gente al que te diriges. Te va a costar mucho conseguir muchos usuarios. Tú crees que tu tiempo ahora es gratis porque vas tú a las tiendas pero luego, si quieres crecer, debes dedicar comerciales a ese trabajo. Mide el tiempo que inviertes, cuánto gastas en conseguir cada tienda y en convencerles, y calcula cuánto tiempo tardan tus clientes en utilizar la plataforma desde que se lo explicaste por primera vez. Creo que tu proyecto es poco escalable ( tendrá poca capacidad de crecer rápidamente en el lenguaje de los emprendedores) aunque esta guay que empieces así para aprender de tus posibles usuarios”.

A estos consejos de Carmen, le seguirá un aplauso de ánimo del resto de equipos que irán relatando otras experiencias en estos primeros pasos hacia el emprendimiento.

Les damos crítica constructiva”- asegura Carmen-. “Les ayudamos a que mejoren su idea . Es un trabajo de todos en el que también participan sus propios compañeros. A veces hay equipos que son buenos y no pueden entrar porque no podemos coger a todo el mundo”. En estos casos, se les invita a asistir como oyentes, asegura la joven directora.

En 6 semanas , ya se adivinan los buenos proyectos

Karel Escobar es otro de los profesores de esta escuela cuyo principal valor es crear una comunidad , una gran familia de alumnos , mentores e inversores destinada a lanzar nuevos proyectos tecnológicos a la red. “ La comunidad que se forma entre todos es muy fuerte- asegura Escobar-. “La gente intercambia muchas ideas y se da cuenta de que la viabilidad de su proyecto no era como él pensaba en un primer momento”.

Las sesiones comienzan con una primera charla en la que se explica por qué fallan algunas startup .”Hemos identificado-señala este experto- algunos puntos en común que tienen las empresas que no llegan a desarrollar bien su proyecto”.

Según Karel Escobar, en 6 semanas ya se puede ver una evolución muy grande del proyecto. “Ellos aprenden a “enganchar”a posibles clientes e inversores. Deben conocer a sus potenciales clientes y adaptarse a sus necesidades”. Tras estos primeros pasos que ocupan las tres primeras sesiones, los futuros emprendedores participarán en un Hackaton (desarrollar tecnológicamente la aplicación o la web) y elaborarán un plan financiero y de viabilidad económica sobre su proyecto. Un plan de marketing para darse a conocer en la red y un primer contacto con posibles inversores cierran cada edición.

Los primeos pasos de Chefly, una startup de comida casera

Paola y Carlos son dos ex alumnos que asisitieron a la pasada edición de marzo de Tetuán Valley Startup School y están a punto de lanzarse a la red con Chefly, una plataforma online para vender comida casera.

Sabemos que ya hay plataformas como La Nevera Roja o JustEat que venden comida casera elaborada por restaurantes –asegura Paola- pero nosotros queremos poner en contacto a personas que quieran cocinar para sus vecinos, amigos o personas que no puedan prepara platos”. “Queremos cambiar la dinámica de la gente cuando pide comida. Que no piensen sólo en los mismos sitios sino que tengan otra alternativa”, afirma la joven emprendedora.

Su compañero de proyecto, Carlos, lo compara con las plataformas colaborativas de apartamentos AirB&B o de coches UBER. “Tenemos compañeros que llegan a su casa y se comen una pizza porque no tienen ganas de cocinar aunque querrían comer cocina casera”.

La idea nos surgió cuando vivíamos en Irlanda-recuerda Paola-. Nosotros solíamos preparar platos caseros y muchos compañeros españoles nos pedían que cocináramos para ellos.

La plataforma tendrá un mapa con los puntos en los que los cocineros ofertan sus platos y donde deberán registrarse también los clientes interesados. De momento, no piensan organizar servicio de reparto por diferentes puntos de las ciudades. El precio medio por plato será de unos 3 euros y la plataforma web cobrará un porcentaje por cada transacción.

Algunas Startups que salieron de Tetuán Valley

Nieves Goicoechea

Nieves Goicoechea

La mayor parte de mi carrera la he desarrollado en la radio. También “conocí el poder por dentro” como...

 
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