Últimas noticias Hemeroteca

Martes, 18 de Febrero de 2020

Otras localidades

Una víctima de trata podría pasar un año y medio en prisión por resistirse a ser deportada

Podría ser condenada en el juicio que comienza hoy contra ella en Madrid por “atentado a la autoridad” porque los policías que trataron de expulsarla desde el CIE de Madrid la denunciaron por agresiones. Sandra denuncia que la agredida fue ella y que acabó llena de moratones y con mechones de pelo arrancados por los golpes de los agentes.

Una mujer víctima de trata que sufrió agresiones por parte de la policía en el CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros) de Aluche, en Madrid, al resistirse a ser deportada en 2011 se enfrenta hoy a un juicio penal acusada de atentado a la autoridad por haber agredido presuntamente a los policías. La deportación de esta mujer, que no supera el metro y medio de estatura y roza que en aquel momento apenas superaba los 30 kilos, se suspendió por los golpes y moratones que le propinó la policía. Esta mujer que reside ahora legalmente en España por ser además víctima de violencia de género, podría ser condenada a un año y medio de prisión.

 “Le ocasionaron heridas y contusiones de tal gravedad que su deportación no pudo ser realizada” denuncia en un comunicado el colectivo Ferrocarril Clandestino que presta ayuda a los extranjeros que son encerrados en los Centros de Internamiento como el tantas veces señalado de Aluche. A Sandra( nombre ficticio para proteger su identidad frente a la red de trata que la explotó) la intentaron deportar en dos ocasiones, en la primera le propinaron tales golpes que por las lesiones no puedo ser expulsada. Insistió en que era víctima de trata con fines de explotación sexual y que no podía regresar a su país porque su vida corría peligro, sin embargo, el segundo intento de deportarla fue peor, fue el 6 de octubre de 2011, ella se hizo cortes en los brazos para que no la echaran, entonces según ella los policías la amenazaron y golpearon, acabó llena de moretones, con mechones de pelo arrancados y ensangrentada. En el forcejeo, Sandra, que mide menos de un metro y medio y roza los 40 kilos, estaba atada de pies y manos arañó superficialmente a uno de los agentes. Éstos la denunciaron y ella hizo lo propio contra los policías pero curiosamente el primer juicio es el de los agentes contra esta mujer que además de ser víctima de trata, tiene un permiso de residencia en España concedido por ser víctima de violencia de género.

 

No iría a prisión porque no tiene antecedentes penales que si constarían en caso de ser procesada, lo que le dificultaría la renovación de su permiso especial de residencia por ser además víctima de violencia de género.

Opuso mucha resistencia a su deportación porque ella había declarado ser víctima de trata y tenía mucho miedo a ser expulsada a su país porque su vida corría peligro, y en esa resistencia a la deportación se produjo una agresión por parte de los policías que la iban a conducir desde el CIE a Barajas para su deportación y sin embargo pues hoy vamos a juicio con ella porque a pesar de haber sido agredida por los policías en un centro de Internamiento pues se tiene que enfrentar a un juicio donde se le acusa de atentado a la autoridad y de lesiones” asegura, en declaraciones a la Cadena Ser, Gema Fernandez, abogada de Womenslink, una ONG especializada en la defensa de las víctimas de trata y que ejercerá hoy la defensa de Sandra en el juicio que comienza en Madrid.

Fernández señala que este caso sirve también “para visibilizar la diferente diligencia investigadora por parte de la justicia dependiendo de quién sea la persona que denuncia , de hecho, la denuncia que ella hizo contra los policías por las agresiones que recibió está en fase muy embrionaria y sin embargo ella se sienta hoy en el banquillo de los acusados por la denuncia de los policías contra ella”, a la vez que espera que el tribunal no condene a esta víctima de trata que nunca tuvo que pasar por un CIE “esperamos que la justicia española defienda los derechos de esta mujer víctima de trata y que evite las deportaciones cuando estas mujeres se enfrentan a peligros para sus vidas en sus países de origen”. Hay que recordar que las víctimas de trata deben ser protegidas por las autoridades policiales y judiciales según la Ley de Extranjería( artículo 59bisA), de debe priorizar la identificación de potenciales víctimas de redes de explotación y una vez identificadas estas víctimas no deben entrar en un CIE porque no pueden ser expulsadas y si protegidas.

 Violencia policial en las deportaciones

Los malos tratos en los procesos de deportación forzosa no son hechos aislados, sino más bien al contrario. Sandra es una de las miles de personas que, cada año, es deportada en estos operativos de deportación organizados por el Ministerio del Interior, amparados por el Protocolo de Actuación en deportaciones que aplica la Policía Nacional y que legaliza los malos tratos y una amplia gama de instrumentos represivos. Un Protocolo de Actuación que fue aprobado en 2007 poco después de que Osamuyi Aikpitanyi muriera asfixiado en uno de esos operativos. En la mayor parte de los casos que hemos podido documentar estas deportaciones se han realizado con una extrema violencia, tanto en el CIE o el calabozo como en el aeropuerto o el avión” denuncia Ferrocarril Clandestino.

 

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?