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Lunes, 17 de Febrero de 2020

Otras localidades

El exceso de ruido en las discotecas y sus consecuencias

Los locales de fiesta pueden alcanzar los 100 decibelios, una cifra que supone problemas de salud como la pérdida del oído o la hipertensión, si se prolonga en el tiempo

Las discotecas tienen permiso para superar los 90 dB en su interior hasta un máximo de 105 a 110 decibelios. /

El ruido ha pasado a formar parte de nuestro día a día. Durante casi 24 horas estamos expuestos a cualquier tipo de sonido y a sus nocivas consecuencias, que se acentúan a la hora de poder conciliar el sueño. Y en este caso, la proliferación de discotecas y locales de fiesta se convierten en uno de los focos principales del exceso de ruidos por la noche.

Respecto a este problema, España es el segundo país más ruidoso del mundo, siempre por detrás de Japón, según ha afirmado Aistec, empresa en soluciones acústicas, de ahí que la hora de cierre de los locales nocturnos haya sido siempre un tema polémico.

Los horarios de discotecas y locales varían de unas comunidades a otras y de la época del año en la que nos encontremos. El horario de invierno que va del 1 de octubre al 31 de mayo, supone una hora de cierre entre las 4 y las 5 de la mañana aproximadamente; mientras que durante el horario de verano, del 1 de junio al 20 de septiembre, la hora de cierre se prolonga hasta las 7 de la mañana.

Dada las diferentes autonomías que existen, también hay diferencias en el horario de cierre de este tipo de locales. / CADENA SER

¿Cuál es el límite en decibelios en estos sitios?

Podemos captar y soportar sonidos de 0 a 120 decibelios (dB), una cifra que nos señala el umbral del dolor. Sin embargo, cuando se traspasa ese máximo y los sonidos pasan a convertirse en ruidos “insoportables”, se producen graves daños como la rotura del tímpano.

Según el responsable de ingeniería de Aistec, Miguel Pulido Bendavid, las discotecas tienen permiso para superar los 90 dB en su interior. Sin embargo, el “límite” dependerá de la zona urbanística “siendo un máximo de 105 a 110 decibelios en la mayoría de los casos, debido a que superar una hora de exposición a este nivel iniciaría una degradación auditiva”, ha asegurado Bendavid.

¿Problemas por exceso de ruido?

Si hiciéramos una comparativa en los últimos 50 años, podríamos ver cómo la población expuesta a este tipo de problema, es decir, perjudicada ha aumentado considerablemente. Los problemas derivados de los negocios dedicados a fiestas son:

  •  Pérdida del oído (temporal y permanente)
  • Dolores de cabeza
  • Mareos
  • Hipertensión/enfermedades del corazón
  • Ansiedad y fatiga
  • Nerviosismo y estrés que pueden causar úlceras e insomnio
  • Falta de concentración

Según la OMS, se calcula que el 22% de la población europea sufre problemas de salud por este motivo. Y alrededor de 450 millones de europeos, un 65% de la población, están expuestos a niveles superiores a los 55 dB, una cifra que ocasiona graves molestias, según la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Por lo general, estamos sometimos a una media de unos 35-40 dB en el campo y a unos 55-60 dB en la ciudad. Cuando estamos en un local tipo pub sería de unos 85-90 dB y, en el caso de una discoteca, se superaría ese nivel hasta alcanzar los 100 dB (dependiendo del caso), según ha asegurado el ingeniero.

La importancia de dormir bien

Pero, sin duda, el ruido a la hora de dormir es el principal problema. Cuando los ruidos se convierten en una constante a la hora de conciliar el sueño, pasan a ser en un problema crónico dando lugar a cambios de humor, mal rendimiento y otros efectos a largo plazo tales como insomnio y alteraciones en las etapas del sueño.

Y como efectos secundarios, al día siguiente se pueden experimentar la fatiga, un estado de ánimo depresivo, además de una disminución del estado de alerta provocando graves accidentes.

Sanciones

En España se producen bastantes sanciones en los casos en los que las discotecas y sitios de fiesta superan el límite establecido, según el responsable de ingeniería. Siendo las comunidades más sancionadas: Andalucía, Valencia, Madrid, Cataluña y Baleares, en parte a que abarcan las ciudades más grandes y zonas con mayor afluencia turística dirigida en a este tipo de ocio/actividad.

La ley actúa y sanciona ese exceso de ruido, con diferentes tipos de multas según el caso:

  • Leves: se castigan con el abono de hasta 600 euros.
  • Graves: obligan a los infractores a pagar entre 601 y 12.000 euros.
  • Muy graves: deben desembolsar entre 12.001 y 300.000 euros y supondría de dos a cinco años de cárcel más una multa de 8 a 24 meses. Además, de la revocación de la vigencia de la licencia municipal de instalación o actividad o la suspensión de su misma por un período de tiempo entre un año y un día y cinco años. Las autoridades podrán clausurar definitiva, total o parcialmente el establecimiento por un periodo no inferior a dos años ni superior a cinco.
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