Embrujo copero en Bilbao
Los leones rugirán en San Mamés ante el Espanyol (22:00) para pelear por su título predilecto, la Copa del Rey, un trofeo que han conquistado en 24 ocasiones

Los jugadores del Athletic de Bilbao Mikel Rico y Muniaín, felicitan a su compañero Aritz Aduriz tras marcar ante el Levante / MIGUEL ÁNGEL POLO (EFE)

Bilbao
“Era más lindo soñarla que tenerla” argumentó en cierta ocasión Maradona refiriéndose a la Copa del Mundo. Ese mundo del Pelusa es, para el Athletic, la Copa, una amante a la que ha acariciado 24 veces (aunque la Federación solo reconozca 23). Es cierto que atrás quedan los años en los que se popularizó que la final la jugaban el Athletic... y otro. En el recuerdo también esa presunta despedida con la que algún capitán rojiblanco obsequiaba a Franco al recibir el título de manos del dictador: “Bueno, pues hasta el año que viene”. Son inolvidables momentos que permanecen en la memoria de los veteranos más incondicionales que acompañaban al equipo a Madrid para regresar con otro título en la maleta y el orgullo en un corazón que late en rojo y blanco.
La copa es la dueña de las vitrinas del Club, abiertas por última vez hace 30 años. Goiko, Sarabia, Urkiaga, Zubi, Clemente... y aquel gol de Endika. En los últimos años “los leones” han coqueteado en un par de ocasiones con el trofeo. Intentos esquivos. Pero nadie es tan tozudo con el torneo como el Athletic. Además, los fieles rojiblancos, desde Bilbao hasta Cádiz, pasando por Bailén, Alcoy o Cuidad Rodrigo saben que la Copa es la única competición con la que pueden quitar las telarañas de la gabarra para volver a bañarla en las aguas del Nervión.
Ahora, de nuevo, el contorno de la Copa, con todo su embrujo, asoma apenas a un palmo. Allí espera el Espanyol. Después, quién sabe, el Barcelona o el Villarreal. Pero este equipo centenario, “caso único en el fútbol mundial” como lo definió el diario L´Equipe, tiene la exclusiva de haber saludado desde el pedestal copero a todos los gobernantes: al Rey Alfonso XIII, al presidente de la República de turno, al “Generalísimo” y al Rey Juan Carlos I. Ahora quiere ser pionero en recibir su trofeo más querido de manos del nuevo monarca, Felipe VI.

El entrenador del Athletic, Ernesto Valverde, sigue desde la zona técnica el partido ante el Levante / MIGUEL ÁNGEL POLO

El entrenador del Athletic, Ernesto Valverde, sigue desde la zona técnica el partido ante el Levante / MIGUEL ÁNGEL POLO
Y es que este equipo parte con dos tesoros en el cofre. El primero, su particular filosofía, algo que, aunque muchos, los más descreídos, lo pueden ver como un hándicap, es toda una ventaja. Y, segundo, la afición más fiel del mundo, que nunca permitirá al Athletic caminar solo. Y menos en la Copa.




