Jóvenes colombianos en ARCO
Del conflicto al intimismo

Óleo de la serie 'Blaxploitation', de Edgar A. Jiménez. / C. G. B.

Madrid
En la galería 'La oficina' de Medellín, una de las diez galerías colombianas que hay en ARCO, encontramos un testimonio de guerra, de ciudad destruida y de tierra desolada. El joven arquitecto Iván Hurtado fotografía bellísimos paisajes que muestran a gente huyendo, monumentos hechos con metralla, puentes rotos. “Se desprende en su obra la preocupación por la guerra y las ciudades. Es un objeto plástico que significa muerte. Todo lo que oímos y presenciamos se visualiza”, asegura el director de la galería Alberto Sierra.
El conflicto con la guerrilla ha marcado a varias generaciones de artistas en Colombia. Y lo sigue haciendo también en los jóvenes, aunque hayan cambiado el discurso. “Nos ha influenciado toda la vida y nos seguirá afectando”, sostiene el creador Pablo Gómez.
Su Gordon demolition muestra una empresa con todas las herramientas necesarias para demoler edificios.

‘Gordon demolition’, de Pablo Gómez (Galería ‘La oficina’) / C. G. B.

‘Gordon demolition’, de Pablo Gómez (Galería ‘La oficina’) / C. G. B.
La temática no es sólo la guerra. Las jóvenes promesas colombianas del arte contemporáneo también indagan en el intimismo y el erotismo. “Venimos a contar que tocamos transversalmente todo lo que es arte. Estamos haciendo un arte para el mundo entero; universal. No hay nada folclórico, es una tema de fuerza, vitalidad y mucho talento”, subraya Mauricio Gómez Jaramillo, director de la Galería 'Doce Cero-Cero', donde encontramos una de las piezas favoritas: los bordados a mano de María Alejandra Garzón, alias 'Suntuosa Jiménez'.

'La mujer divirtiéndose', de María Alejandra Garzón, alias ‘Suntuosa Jiménez' (Galería Doce Cero-Cero) / C. G. B.

'La mujer divirtiéndose', de María Alejandra Garzón, alias ‘Suntuosa Jiménez' (Galería Doce Cero-Cero) / C. G. B.




