El adiós sin rencor de una leyenda
Iker Casillas ha cerrado su carrera como madridista con una comparecencia en la que no ha querido hacer alusión a ninguno de los factores que han dificultado sus últimos años en el Real Madrid

Iker Casillas se despidió del Real Madrid este domingo. / Emilio Naranjo (EFE)

Madrid
Ni los pitos de parte del Bernabéu, ni sus desavenencias con Jose Mourinho, ni el distanciamiento con el presidente Florentino Pérez, ni su extraña salida después de ser el hombre que lo ha ganado todo con el Real Madrid. Iker Casillas se ha despedido de la afición blanca sin rencor y con palabras de agradecimiento para todos los que le han hecho sentirse “acompañado y querido” en este cuarto de siglo como jugador del equipo blanco.
De hecho, Casillas ha iniciado su intervención en clave de futuro. Lejos de recordar lo que ha sido en el Madrid, sus primeras palabras se han centrado en lo que le espera a partir de ahora: el Oporto, un club al que se va por la “ilusión” que le ha transmitido y por las “muestras de cariño” que todo el mundo le ha enviado desde Portugal en las últimas semanas.
Al dirigirse a los madridistas, el portero ha resumido su carrera despejando todas las polémicas. Por si alguno esperaba alguna referencia –directa o indirecta- a Jose Mourinho, con el que inició su peor etapa en el Real Madrid, Casillas no solo no ha hecho referencia alguna al portugués, sino que ha querido acordarse de todos los técnicos que ha tenido. Y lo ha hecho con énfasis: “Quiero acordarme de todos, de todos. Porque de todos he aprendido muchas cosas”, ha señalado.
Tampoco se ha referido al distanciamiento que ha podido tener con otros futbolistas, como Arbeloa. Porque si en ‘El Larguero’ reconoció que en los últimos años su relación ha quedado para lo estrictamente profesional, en su despedida se le puede considerar dentro del grupo de “todos los compañeros” con los que ha vivido momentos “únicos e irrepetibles” en su carrera profesional. “Dejo grandes amigos”, ha enfatizado el ya excapitán blanco.
Los silbidos que parte de la afición le ha dedicado en las últimas temporadas también han sido obviados por el guardameta. Por eso, a los madridistas ha querido agradecerles su “apoyo incondicional”. “Gracias por permitirme levantar cada copa, por dejarme ser vuestro capitán, por tenderme la mano y tirar de ella para levantarme…”. No ha habido espacio para los reproches.
Tampoco para una directiva que le ha dejado despedirse solo de la masa social del Real Madrid y con la que ha mantenido un intenso pulso en los últimos meses en los que se estaba decidiendo su salida o continuidad. No ha habido palabras en la despedida para los directivos. Ni los actuales ni los anteriores.
Casillas ha pasado por encima de todo lo que le ha dolido en su última etapa como portero y capitán del Real Madrid, esa etapa que comenzó el día que Mourinho le sentó en el banquillo para poner a su compañero Adán. Esa etapa que continuó como suplente de Diego López. La que le hizo ser ‘solo’ el portero del equipo en la Copa y la Champions. La que ha concluido con su salida por algo que se parece mucho a la puerta de atrás.
Y cuando ha terminado de leer las palabras que llevaba escritas para despedirse de todos, un discurso que le ha costado pronunciar y que ha sido interrumpido por sus lágrimas y los aplausos espontáneos de la prensa, el portero ha querido seguir dando las gracias. “C’est fini [se acabó]. Muchas gracias, de verdad. En el futuro nos veremos”, ha concluido.
Y ha rematado con una frase que, a buen seguro, muchos madridistas le habrán dedicado a él hoy mismo, casi en el mismo instante en que él la ha pronunciado: “Gracias por haber estado ahí tanto tiempo”.

Alfredo García
Coordinador digital de las emisoras de la SER. Anteriormente, y durante más de una década, fue responsable...




