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George Best: diez años sin el quinto Beatle

El 25 de noviembre de 2005 falleció un futbolista conocido tanto por su calidad como por sus polémicas y sus problemas con el alcohol

Una foto recuerda a George Best el día de su fallecimiento en Old Trafford, el estadio del Manchester United. / ()

George Best no fue un futbolista más. El irlandés, nacido en Belfast el 22 de mayo de 1946, fue toda una estrella de la Premier que destacó tanto por su brillo en el campo como por los muchos escándalos que protagonizó. El hombre que ganó la Copa de Europa con el United en la temporada 1967-68 llegó a ser conocido con el sobrenombre de el quinto Beatle por su relevancia, equiparable y contemporanea a la del grupo de Liverpool.

Con el Manchester United, Best no solo logró el triunfo en la primera competición continental. También conquistó dos veces la Liga inglesa, en las temporadas 1964-65 y 1966-67. Y en el plano individual, alcanzó la gloria al ser el ganador del Balón de Oro en 1968. En los años posteriores ha llegado a ser incluido en distintas listas que destacan a los mejores futbolistas del Siglo XX. Concretamente, en 1999 fue elegido el undécimo mejor jugador europeo y en 2000, el vigésimo mejor del mundo.

Pero la brillante carrera del irlandés se truncó sus continuas salidas y sus numerosos escándalos, que dieron material de sobra a los tabloides, como sucedió, por ejemplo, en el año 1984, cuando ingresó en prisión por un enfrentamiento con un agente policial, cuando estaba en estado de embriaguez.

Cuando en 1970 dejó el Manchester United, emprendió un periplo americano en el que militó en Los Angeles Aztecas, Fort Lauderdale, para posteriormente regresar al Reino Unido y unirse al londinense Fulham y al escocés Hibernian.

La popularidad de Best nunca se agotó. El norirlandés probó fortuna con un restaurante Belfast y con una tienda de moda en Londres, aunque nunca cesaron sus problemas con la bebida, que posteriormente se tradujeron en incontables visitas al hospital.

Su médico personal, Roger Williams, llegó incluso a pedir a los bares británicos que no sirvieran más bebidas al jugador, ya que éstas podrían terminar con su vida. También empleó sus conocimientos en el fútbol para trabajar como comentarista deportivo en la televisión británica.

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