El Espanyol cortocircuita al Barça
Los de Luis Enrique, incapaces de marcar, se dejan dos puntos en este primer partido del año ante un Espanyol intenso

Messi, con los brazos abiertos durante el derbi catalán en Cornellà / STRINGER (Reuters)

Hay una fecha que en el calendario del Espanyol está señalada con un círculo bien grande en rojo intenso. Es el del derbi. Ha querido esta vez una bolita caprichosa, la del sorteo de Copa, que haya en este inicio de año tres de estas citas seguidas. La de hoy en Liga y las dos de octavos de Copa.
- FICHA TÉCNICA:
En esta primera cita, un Espanyol intenso salió a atosigar a un Barça, con todas sus piezas clave, tridente incluido, que en los primeros quince minutos de partido ni siquiera pisó campo rival.
La intensidad, que podría tildarse incluso de sobreexcitación, de los de Galca fue posible gracias a la condescendencia del árbitro, González González -el mismo del Real Madrid 10-Rayo 2 en el que los rayistas jugaron gran parte del partido con nueve jugadores-. Una permisividad con Diop y Caicedo entre otros que desquició a Neymar, Luis Suárez e incluso a Inista.
Se le vio al Barça incómodo en un primer acto en el que hubo más ruido que fútbol. Pudieron, sin embargo, adelantarse en el marcador en una jugada a balón parado. Un tiro de falta de Messi en su sitio favorito, centrada y a unos siete metros de la frontal del área, que ‘la Pulga’ estampó en la esquinita de la meta de Pau López y que hizo temblar toda la madera de la portería. Tercer palo del argentino en los dos últimos partidos.
También pudieron marcar los periquitos antes en una jugada embarullada en el área de Bravo que nació en una esquina y que terminó con Piqué despejando la bola en la misma línea de portería.
Al paso por vestuarios el Barça lento y previsible de la primera mitad mudó por uno mucho más rápido y conjuntado y con el tridente mucho más enchufado. Las ocasiones de gol no tardaron en llegar. Las tuvieron Neymar, Messi y Luis Suárez, que dio al palo -segundo del Barça en el partido-.

Messi pide una tarjeta al árbitro para un jugador del Espanyol / David Ramos

Messi pide una tarjeta al árbitro para un jugador del Espanyol / David Ramos
Alguna ocasión tuvo también el Espanyol, con otra cara desde que Galca se sienta en el banco, en este torbellino azulgrana al inicio del segundo acto. Pero poco a poco esa intensidad de los de Luis Enrique fue menguando y los periquitos se lo empezaron a creer de nuevo.
Y así fue muriendo el partido con idas y venidas a una y otra área, pero con pocos tiros a puerta. Uno de Messi, de nuevo a tiro de falta, y una peligrosa jugada de Espanyol que terminó en nada por el mal centro de Javi López, ya en el descuento.
Un 0-0 que dejó bien contentos a los periquitos, ahora acomodado en la parte media de la tabla-, y que hizo torcer el gesto a los azulgranas, que se dejan dos puntos en este primer partido de 2016.




