Miércoles, 08 de Julio de 2020

Otras localidades

EL CLÁSICO

Zinedine Zidane inventa un nuevo libreto para imponerse en su primer Clásico

El equipo blanco se lleva un Clásico en el que el Barcelona era el claro favorito y en el que Zidane sorprendió regalando el balón en la primera parte. El tridente estuvo más impreciso que nunca

Cristiano Ronaldo marca el segundo tanto del Real Madrid en el Camp Nou.

Cristiano Ronaldo marca el segundo tanto del Real Madrid en el Camp Nou. / Juan Medina (REUTERS)

Primer Clásico de Zinedine Zidane como técnico blanco y primera victoria en el Camp Nou. La gesta tiene mérito. Y más cuando el Real Madrid acudió al choque contra el Barcelona como un equipo en clara desventaja.

A pesar de que el partido contaba con poca trascendencia para la clasificación, los dos técnicos quisieron darle la importancia que tiene todo Clásico y pusieron sobre el terreno de juego onces previsibles y reconocibles. No lo fue tanto el estilo del Real Madrid, que acudió al duelo con la idea de defender muy atrás y lanzar pelotazos a sus puntas.

Le benefició la falta de precisión que exhibió en Barcelona en todo momento. En el partido en el que se recordaba a Johan Cruyff, el equipo de Luis Enrique quiso tocar y mimar la pelota, pero lo hizo con torpeza, sin precisión.

FICHA DEL PARTIDO

Barcelona 1: Bravo; Alves, Piqué, Mascherano, Alba; Busquets, Rakitic (Arda Turan, min.73), Iniesta; Messi, Neymar y Luis Suárez

Real Madrid 2: Keylor; Carvajal, Pepe, Ramos, Marcelo; Casemiro, Modric, Kross; Bale (Lucas Vázquez, min.90), Benzema (Jesé, min.78) y Cristiano.

Goles: 1-0, min.56: Piqué. 1-1, min.63: Benzema. 1-2, min.84: Cristiano.

Árbitro: Alejandro José Hernández Hernández (comité canario). Mostró cartulina amarilla a Sergio Ramos (min.10), Carvajal (min.17), Luis Suárez (min.27) y Mascherano (min.28). Expulsó a Sergio Ramos (min.82) al ver la segunda amarilla.

El partido se debatió entre las pérdidas de pelota del Madrid y la falta de claridad del juego del Barcelona. La más clara, la de Luis Suárez cuando pudo culminar una acción de Neymar y –solo en el segundo palo- no acertó a rematar un balón que era gol.

Insistió el Barcelona atacando con muchos e intentando combinaciones de esas que suelen dejar al rival en evidencia. Pero no derribó la puerta blanca. En la segunda gran ocasión del choque, fue Navas el que evitó el tanto en un disparo de Rakitic.

¿Penalti de Ramos?

Todo parecía estar de cara para el Barça, aunque el paso de los minutos beneficiaba a un Real Madrid deseoso de que el crono corriera. En esas llegó una acción que pudo condicionar, al menos en ese momento, el resultado. Fue en el derribo de Sergio Ramos a Messi. Era el minuto 23 del encuentro.

Regateó el argentino para superar al defensa. Ramos tocó suavemente la pelota, pero derribó al rival. La duda, si este se produjo dentro o fuera del área. Parece que en la línea. Por lo tanto, pudo ser penalti. El colegiado Hernández Hernández no vio ni una cosa ni la otra en la primera muestra de que esta no era su noche.

El partido cambió en ese momento. El Barcelona se diluyó y el Madrid empezó a buscar el área contraria. A veces, de forma tan extraña como en los saques de banda ‘a la olla’ de Gareth Bale. Algunos discutieron la estética de la acción, tan legítima como jugar atrás, esperar al rival o jugar con once delanteros. El camino hacia el gol es inescrutable, aunque cierto es que hay trajes que sientan mejor que otros a determinados equipos.

El Madrid empezó a asomarse al área contraria, pero sus méritos para lograr el gol fueron tan escasos como los del Barcelona. Aunque la reanudación parecía ir por los mismos derroteros, ofreció los goles que todo Clásico necesita. El primero, en un remate de Piqué en un córner sacado con precisión por Rakitic. Estuvo el blaugrana mucho más rápido que Pepe. Nada pudo hacer Keylor para evitar que su cabezazo fuera gol.

Y cuando todo parecía favorecer al Barcelona llegó el tanto del empate, en una arrancada de Marcelo, que combinó con Kroos para que Benzema rematara de forma acrobática haciendo su tanto número 21 en la Liga.

El físico terminó mandando

Había partido, si bien pesó la intrascendencia del choque de cara en la clasificación. Bajó la intensidad, aunque el balón siguió corriendo de un lado a otro. Entre lo más trascendente, el ataque de Cristiano Ronaldo en el que prefirió jugársela rodeado de defensas azulgranas antes de ceder la ocasión a Jesé y el gol anulado a Gareth Bale.

Recibió el galés en el segundo palo para cabecear con Jordi Alba como única oposición. Pitó falta el árbitro. No la había. La diferencia de estatura y la posición del madridista hacía innecesario el apoyo. Error del colegiado que arruinó las aspiraciones de los de Zidane.

En ese momento se sucedieron los acontecimientos: tiro al larguero de Cristiano Ronaldo, expulsión más que merecida para Sergio Ramos –estuvo en todas las batallas- y el segundo gol del Real Madrid. Se produjo en un gran centro de Bale desde la derecha. Recibió Cristiano en el segundo palo para marcar y dejar a los azulgranas con las ganas de dedicarle una victoria a su mito, Johan Cruyff.

El Madrid exhibió una ventaja en el plano físico que terminó siendo determinante. El Barcelona se apagó y Cristiano rompió ese maleficio que dice que no marca ante los grandes. Su tanto deja al Atlético de Madrid a seis puntos del Barcelona en la clasificación. Hay Liga... pero no demasiada. Ambos se enfrentan esta semana en la Champions League.

Por parte del equipo blanco, la victoria demuestra que sí que llega a tono a la cita con Europa, en la que el Wolfsburgo lo tiene todo para ser su próxima víctima.

Así fue el Clásico entre Barcelona y R. Madrid

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Cadena SER

Compartir

Tu contenido empezará después de la publicidad

Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?