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Martes, 20 de Agosto de 2019

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Tita Cervera: “Ser rico es muy difícil”

  • La baronesa arremete contra el ministro Montoro por el trato que le dispensa Hacienda
  • "España se resientiría si me llevo mi colección de arte", según Cervera
  • Asegura que tiene "varias ofertas" de museos extranjeros para albergar su colección privada

Carmen Cervera, en una imagen de archivo. /

Carmen Cervera asegura que "es hora" de que las "grandes ganancias" que la presencia de su colección privada de arte en museos de Madrid y Málaga ha traído a esas ciudades repercutan también en ella. La vicepresidenta del patronato del museo Thyssen-Bornemisza propone que el Estado le abone una cantidad fija anual durante varios años, con una opción de compra de las obras.

El 3 de agosto de 1993 el Estado español, previa renuncia de todos los herederos del barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza, adquirió los 775 mejores cuadros de la colección Thyssen a la sociedad familiar Favorita Trustees Limited a cambio de 338 millones de dólares (42.227 millones de pesetas). Automáticamente, transmitió el título y el dominio pleno de la misma a la Fundación Thyssen-Bornemisza, encargada de su gestión. La baronesa Carmen Cervera fue una figura determinante en las negociaciones que tuvieron como resultado que la histórica colección Thyssen se desplazara de Villa Favorita en Lugano (Suiza), la antigua residencia familiar donde estaba alojada, al palacio madrileño de Villahermosa, sede actual del Museo Thyssen-Bornemisza en Madrid. Carmen Cervera abrió en 2011 una segunda pinacoteca en Málaga ("en un barrio que nadie visitaba (...), en cinco años ha pasado de ser un barrio marginado a ser referente en el mundo del arte del siglo XIX y XX", afirma) y en febrero de 2017 tiene previsto abrir una tercera en Andorra.

La memoria de 'Hora 25': La compra de la colección Thyssen. / Ángeles Afuera

"Si paso más de seis meses en España, tengo problemas; no entiendo esa persecución", asegura la baronesa en una entrevista en el diario económico Cinco Días. Carmen Cervera, con residencia en Andorra desde 1992 y nacionalidad suiza, debe acreditar que vive en el país pirenaico la mitad del año (183 días) para tributar en España como contribuyente no residente. De lo contrario, se arriesga a fuertes multas por parte de la Agencia Tributaria. En diciembre de 2014, la baronesa tuvo que pagar 2,5 millones de euros a Hacienda, "un regalo maravilloso". "Cada año pago mis impuestos de no residente, y son sumas elevadas. Siempre he vivido entre Lugano y Andorra. Mi hijo también ha vivido entre Suiza y Londres. No entiendo la persecución", explica.

El 30 de julio de 2015, durante sus vacaciones en Ibiza, varios agentes de la Guardia Civil y la Agencia Tributaria abordaron su yate para notificarle la apertura de una inspección fiscal. Preguntada por si hace responsable de este tipo de actuaciones al ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro, Tita Cervera responde tajante: "Absolutamente". "No se puede ir con la Guardia Civil a un barco. Creo que me entendería mejor una persona que estudiara a fondo mi caso, que estoy en todo correcta, que yo sepa", explica.

"Cuando dicen que he vendido cuadros con empresas afincadas en el extranjero, tengo que decir que soy suiza y tengo cuentas en este país", explica Cervera acerca de las acusaciones que surgen periodicamente. Los Thyssen-Bornemisza aparecen en los llamados papeles de Panamá y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación asegura que un abogado de la familia confirmó la existencia de una sociedad offshore constituida por el bufete Mossack Fonseca, aunque afirma que las autoridades españolas "tienen pleno conocimiento de ella".

La colección Carmen Thyssen, seis meses más en Madrid

El pasado mes de abril, la baronesa Thyssen renovó durante seis meses más la cesión gratuita al Estado de su colección privada para su exhibición en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Desde que finalizara el periodo de 12 años fijado inicialmente para que la colección privada de Carmen Thyssen permaneciera en el museo madrileño, el convenio se renovaba anualmente por 12 meses. La baronesa rechazó a finales de 2010 una oferta del Ministerio de Cultura para alquilar su colección durante dos años por una cantidad fijada con base en el cálculo que se estableció para el alquiler de la colección del barón Thyssen antes de que fuera comprada por el Estado en 1993. Según Tita Cervera, la presencia de sus cuadros en Madrid genera seis millones de euros de beneficios al año a la capital.

"Si no hemos llegado a un acuerdo con la colección [en sus conversaciones con el Ministerio de Cultura para renovar el convenio] ha sido por una cuestión económica, pero no por nada fiscal", destaca la baronesa. "Me gustaría una opción de primera compra y un fee [una cantidad fija anual]", insiste la baronesa, que añade: "Y puede haber algún regalo por mi parte".

Cervera añade que "la mejor forma de asegurar que la colección siga unida es que los herederos tengan un fee anual, de esa manera sí se podría mantener [en España]. Si, por el contrario, están "desilusionados", la baronesa Thyssen añade que "la venderán entera".

Carmen Cervera asegura que tiene "varias ofertas" de museos internacionales para acoger su colección privada, como en Singapur, Hong Kong y Shanghái. "España se resentiría. El museo sufriría, perdería una colección espectacular en impresionismo, posimpresionismo, expresionista y una colección americana muy importante. No existe en ningún museo del mundo", afirma la baronesa Thyssen.

"En septiembre se acaba el plazo de los seis meses, puedo posponer la decisión un mes más, si es necesario", concede Cervera, que asegura que a su marido, el fallecido barón Thyssen, "le tenían un poco más de respeto" en las negociaciones.

La baronesa lamenta que el IVA al 21% afecte también a la situación del arte y los museos en España. "El arte es, en sí, la expresión más libre que tiene el ser humano, y si tienes que pagar impuestos, no te deja expresarte", afirma.

En 2012, Cervera vendió La esclusa, de John Constable, por 28 millones de euros. La baronesa justificó entonces la venta del cuadro, una de las joyas de su colección privada y que hasta entonces podía contemplarse en el museo Thyssen-Bornemisza de la capital, por falta de liquidez. "España tenía que haber comprado La esclusa para otro museo. Yo puedo sacar y vender cualquier obra mañana mismo. Para tener liquidez y poder mantener el resto de la colección, tendría que vender", explica.

"Ser rico siempre es difícil"

"Ser rico siempre es difícil; es peor ser pobre. Conlleva una gran responsabilidad para uno mismo y las personas que dependen de ti. Yo soy rica en una colección que me genera gastos, no beneficios. Nunca he percibido nada de los dos museos. Me pago yo los billetes cuando vengo a las reuniones del patronato y demás reuniones", añade Carmen Cervera en la entrevista.

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