Últimas noticias Hemeroteca

Lunes, 23 de Septiembre de 2019

Otras localidades

El reencuentro de España

La selección española dirigida por José Venancio López ganó 4-2 a Azerbaiyán y ya está en octavos del Mundial

Decir que España estaba en un mal momento quizá es exagerar, pero la actitud del primer partido contra Irán no convenció a casi nadie. En esta victoria contra Azerbaiyán se vio una España más competitiva, más concentrada y con más calidad, es decir, más España. Con la novedad de Juanjo Angosto en la portería y contra 6 brasileños nacionalizados en la selección azerí, España certificó su pase a octavos de final del Mundial de Colombia.

El primer tiempo fue digno de un mundial de fútbol sala, algo que se echaba en falta en esta fase de grupos. Azerbaiyán salió a defender y España supo tener la paciencia y el oficio necesarios para partidos complicados como este. La defensa azerí fue agresiva en los compases iniciales, con alguna patada y algún manotazo lejos de la deportividad que debería reinar en cualquier disciplina. Cuando defendía bien y limpiamente, España no encontraba huecos, pero nunca cesó en su intento por encontrarlos.

Uno de los brasileños, Vassoura, se erigió como protagonista del encuentro. Empezó bien para él, con un gran gol de disparo seco y raso desde lejos mal defendido por España. Esa alegría iba a contrastar con la tristeza de dos goles en propia. Dos. Sacó de esquina Bebé, el mencionado Vassoura tapaba el primer palo peor que un benjamín en una liga municipal y dejaba que el balón rebotara en él y se introdujera en su portería. Más tarde, en una jugada embarullada dentro del área y con la intención de despejar a córner, el brasileño-azerí firmaba el hat-trick más horrible de su carrera y daba el 2-1 a España.

No hay que quitar méritos a los de José Venancio López, pues el tempo del partido en su primera parte fue de los españoles prácticamente al 100%. Jugadas rápidas que intentaban desenredar el nudo defensivo azerí, disparos lejanos con potencia de Aicardo y Miguelín que enviaba a córner el guardameta Huseynli y mucho movimiento de balón con intentos de destellos para encandilar al espectador. Azerbaiyán tuvo alguna ocasión de empatar, pero se topó las pocas veces que lo intentó con un gran Juanjo. Muy buenos primeros 20 minutos de ambos equipos que dejaron ganas de más goles.

La segunda mitad iba a defraudar levemente. España continuó con su reencuentro particular, disfrutando de un buen fútbol sala, aunque cada vez con menos ocasiones por dos motivos: Azerbaiyán se cerró mucho más y los árbitros permitían demasiado contacto sin balón. A pesar de ello, Fernandao metió el tercero en una acción de pívot. Recibió dentro del área un potente pase de Bebé y no paró hasta que introdujo el balón en la portería después de algún rechace.

La verticalidad de esta selección con dos estrellas en el pecho también es notoria gracias a hombres como Miguelín. El zurdo encaró por banda derecha, regateando por fuera para cruzar la bola con su diestra -caño incluido- y poner el cuarto en el marcador. A falta de 3 minutos, el míster brasileño de la selección azerí Miltinho colocó a Vassoura de portero-jugador para hacer el juego de 5 menos ofensivo jamás visto. A pesar de las pocas oportunidades que tuvieron, dio tiempo a un gol de Tiago Bolinha por la relajación defensiva de España.

Final del partido con 4-2 gracias a los dos goles en propia de Vassoura, el de Fernandao y el de Miguelín. España se asegura su sitio en octavos de final con un partido serio y en el que volvió a mostrarse competitiva de inicio a fin. En la madrugada del domingo a lunes, los de José Venancio López cerrarán los partidos del grupo F contra Marruecos. Después empezará “el verdadero Mundial”, según el seleccionador español. Estarán todos excepto Carlos Ortiz y José Ruiz, que forzaron la segunda amarilla para perderse el trámite contra el campeón de África y pasar limpios a octavos de final.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?