Fiesta para algunos. Barbarie para otros
El debate entre los abolicionistas que defienden los derechos de los animales y aquellos que insisten en defender las corridas de toros como expresión cultural vuelve a reproducir argumentos en la comisión de Cultura del Congreso

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Madrid
División de opiniones que no son, ni serán, reconciliables: quienes defienden las corridas de toros es difícil que puedan llegar a acuerdos con aquellos que exigen su prohibición.
En la comisión de cultura del Congreso de los Diputados ha quedado más que en evidencia durante la discusión de dos proposiciones no de ley. La primera que el grupo parlamentario de Esquera Republicana ha defendido sin poder terminar por la inflexibilidad en el uso de los tiempos, aboga por la derogación de la tauromaquia como patrimonio cultural. La segunda del diputado de UPN Carlos Salvador, va en sentido contrario porque defiende la tauromaquia.
Mientras que los argumentos de Gabriel Rufián inciden en el maltrato de los toros ("el espectáculo no es una fiesta. Es una salvajada. No es ético y avergüenza"), los de Carlos Salvador se centran en la popularidad ("una fiesta de la alegría, la felicidad del pueblo. Una fiesta popular. Y esa es su razón de ser. Nos pongamos como nos pongamos en un entorno de libertad y de respeto y voluntariedad").
Son argumentos imposibles de casar. Como lo es también la percepción pública de la denominada "fiesta nacional". Aseguran en Unidos Podemos que es una evidencia que cada día son más los que están en contra y que creen que son tópicos los argumentos empleados en la defensa de las corridas de toros. Sostienen que la defensa de los toros es algo del pasado que no debe seguir ahora ni formar parte del futuro. Nada que ver con las ideas de los populares que, mientras que acusan a los abolicionistas de mentir y no respetar la ley, creen que es cuestión de respeto a la tradición y la cultura.
Y en medio, Ciudadanos y los socialistas.
Los primeros tratan de mantener el equilibrio. "Es un debate social entre la prohibición y la subvención que trasciende la propia racionalidad y que no va a acabar en el Congreso", asegura su diputado que anuncia su abstención. Ni a favor de unos ni a favor de los otros.
Los socialistas defienden "moderación y templanza", o lo que es lo mismo, aplicar una política que el diputado Torres Mora siempre ha definido como la de "no promover/no prohibir".
El debate no cambia ni obliga a modificar la consideración legal de las corridas de toros. Son tan sólo dos proposiciones no de ley las que se han debatido.

Javier Torres
Redactor de Política, trabaja en el Congreso y hace seguimiento de Vox. Anteriormente formó parte de...




