El Supremo cuestiona el fondo de eficiencia energética diseñado por el exministro Soria
El alto tribunal plantea cuestión prejudicial ante la corte de justicia de la Unión Europea al entender que choca frontalmente con la normativa comunitaria
Madrid
Se marchó Soria pero queda su legado. Y en este caso un legado envenenado para el sector energético español. Se trata de la ley que crea y desarrolla el “sistema nacional de obligaciones de eficiencia energética”.
El cuestionamiento del Supremo se ciñe a 5 preguntas que serán remitidas a Luxemburgo, sede del Tribunal de Justicia de la UE, para que las valore.
El nudo gordiano se centra en que la normativa española exige nas obligaciones de ahorro energético solo a las empresas minoristas de venta de energía, conocidas como comercializadoras, y no a las compañías distribuidoras.
Es justo lo contrario de lo que ha fijado Bruselas. La normativa de Soria choca con la legislación europea porque obliga solo a una parte de los operadores energéticos.
Pero además el Supremo pone en duda que la ley española asuma los preceptos de las directivas comunitarias porque abre una vía “discrecionalidad” para el que el gobierno aplique unas medidas de ahorro energético que no han sido fijadas así por Europa.