Últimas noticias Hemeroteca

Jueves, 12 de Diciembre de 2019

Otras localidades

"Las mujeres no pueden quedar al margen de las decisiones de la sociedad"

Las mujeres apenas representan un 25% del total en la rama de 'Ingeniería y Arquitectura'

Los estereotipos en el campo de la ingeniería impiden la igualdad en el sector. /

Según los datos provisionales de la ‘Estadística de Estudiantes Universitarios 2016/2017’, elaborada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, durante el curso 2016/2017 se matricularon un total de 1.307.461 estudiantes en las distintas universidades españolas. De ellos, 715.201 fueron mujeres (un 54,7%) y 592.260 hombres (45,3%).

Mientras que en ramas como 'Ciencias sociales y jurídicas', 'Artes y humanidades', 'Ciencias de la salud' y 'Ciencias' las mujeres son mayoría, en la rama de 'Ingeniería y Arquitectura', los hombres ganan por goleada. De las 242.088 personas matriculadas, 181.272 alumnos fueron hombres, mientras que apenas 60.816 eran mujeres. Es decir, las mujeres apenas representan un 25% del total.

"Estas ramas del saber han estado siempre muy masculinizadas"

La matemática y divulgadora científica Marta Macho, profesora en Matemáticas de la Universidad del País Vasco, considera que el problema proviene de los estereotipos: "Estas ramas del saber han estado siempre muy masculinizadas. Además, los entornos familiar y educativo contribuyen a dirigir a las niñas hacia estudios percibidos como "más de chicas".

"Esta actitud tan "protectora" hacia las jóvenes les hace un flaco favor en este y otros temas. En vez de apoyar y acompañar a las mujeres en su recorrido, de manera muchas veces inconsciente, se les impide "volar". La falta de referentes femeninos en este tipo de carreras no ayuda nada a que una joven piense en estos estudios como adecuados para ella", explica Macho.

En definitiva, tal y como explica Macho, todo suma para que las mujeres no apuesten por el sector tecnológico o áreas como la física: "Desde los estereotipos sobre las carreras y las profesiones hasta la intervención de la familia, el entorno educativo que las orienta en una determinada dirección, la presión social, la falta de modelos de mujeres en muchos ámbitos o el sexismo imperante en nuestra sociedad… todo suma".

Cómo acabar con los estereotipos

¿Cómo se puede acabar con esta situación? Según Macho, en primer lugar, hay que acabar con el discurso "muy difundido" de que las mujeres están en todos los sitios que quieran, que nadie les prohíbe estudiar ninguna carrera ni de dedicarse a lo que quieran: "Esto no es cierto, nadie elije con libertad, y menos la gente más joven, más manipulable".

En segundo lugar, considera que hay que transmitir a la sociedad el gran valor que tienen la ciencia y la tecnología en nuestras vidas: "Vivimos más años y mejor gracias a los numerosos avances científicos de los últimos tiempos. Y es necesario que la sociedad entienda que el 50% de la población no puede quedar al margen de las decisiones, los avances y los éxitos en este sentido".

En tercer y último lugar, Macho considera "muy importante" que tanto niños como niñas, especialmente las segundas, tengan referentes femeninos en el sector: "Conociendo a través de ellas el valor del trabajo que realizan, las jóvenes lo tendrían más fácil para decidir, e incluso decantarse por carreras habitualmente declaradas "para chicos".

"Pareces una intrusa en un colectivo que a veces te ignora"

Macho reconoce haberse sentido discriminada en su sector por el hecho de ser mujer: "Mi área de conocimiento está muy masculinizada, y el comienzo de mi carrera investigadora fue muy duro, en un ambiente muy competitivo, en Francia, rodeada siempre de hombres, con dinámicas muy diferentes a las mías. El sentimiento de no pertenencia al lugar en el que te toca trabajar es brutal; pareces una intrusa en un colectivo que a veces te ignora y otras juega al paternalismo".

Por otro lado, Macho recuerda que este tipo de conductas no se presencian únicamente en su sector: "El día a día de cualquier mujer en el trabajo, en la calle, en cualquier ambiente, consiste en lidiar con múltiples situaciones discriminatorias y sexistas. Los llamados "micromachismos" (yo creo que no hay nada "micro" en este tema), lo "sutil", las bromas, los comentarios impertinentes, las interrupciones, el ninguneo… ese es el día a día de cualquier mujer… no lo olvidemos. Son violencias de distintas intensidades que están muy instaladas en nuestra sociedad, con las que convivimos y que no se perciben como "graves", aunque realmente son las que consolidan tantos y tantos techos de cristal.

"Esto es ya imparable"

Sobre las movilizaciones del pasado 8 de marzo, la divulgadora científica asegura que fue un día histórico y emocionante: "La respuesta de las mujeres al llamamiento del movimiento feminista para tomar las calles fue extraordinario. Mujeres de la misma familia, de varias generaciones, juntas reivindicando. Mujeres mayores hartas de todo lo soportado durante toda su vida, llorando y riendo, caminando junto a jóvenes que exigen un mundo mejor para ellas, para todas, para todos… Esto es ya imparable".

De cara al futuro, Macho se muestra optimista: "Soy optimista por naturaleza y creo que, aunque queda mucho por hacer, mucho, y los cambios son muy lentos, por fin, algo está sucediendo". Por lo tanto, y a pesar de que todavía quede un largo camino por recorrer, el movimiento feminista continúa trabajando por lograr lo que se merece de una vez por todas.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?