Últimas noticias Hemeroteca

Jueves, 17 de Octubre de 2019

Otras localidades

Messi rompe los planes

El argentino empató a dos minutos del final un partido que el Sevilla iba ganando 2-0 en el 86'

Messi celebra el gol del empate / ()

35 minutos le bastaron a Leo Messi para cambiar el rumbo de un partido que parecía sentenciado en el 86', cuando el Sevilla ganaba 2-0 gracias a los goles de Franco Vázquez y Muriel. Suárez y Messi, en el 87' y en el 88' evitaron la primera derrota del Barcelona en liga.

Tanto para el Sevilla como para el Barcelona era imposible no tener en mente los partidos de Champions del martes y el miércoles respectivamente, pero Montella y Valverde si lo hicieron, lo escondieron muy bien. Porque ambos salieron con todo lo que tenían, sin rotaciones. Al menos, con todo lo que tenían en plena forma, ya que Messi empezó en el banquillo debido a sus molestias musculares que ya le impidieron jugar con Argentina.

ficha técnica

2 - Sevilla: Sergio Rico; Mercado (Layún, m.46), Kjaer, Lenglet, Escudero; Nzonzi, Éver Banega; Jesús Navas (Nolito, m.82), Franco Vázquez, Correa (Pizarro, m.72); y Muriel.

2 - Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba; Rakitic, Paulinho (Denis Suárez, m.76), Iniesta (Paco Alcácer, m.82), Coutinho, Dembélé (Messi, m.57) y Luis Suárez.

Goles: 1-0, M.36: Franco Vázquez. 2-0, M.49: Muriel. 2-1, M.88: Luis Suárez. 2-2, M.88: Messi.

Árbitro: José Luis González González (Comité Castellanoleonés). Amonestó a los locales Mercado (m.34) y Sergio Rico (m.44).

Sin embargo, aunque ambos equipos comenzaron muy metidos en el partido, fue el Sevilla el que tuvo más acierto. A partir del minuto diez tuvo hasta tres ocasiones claras de gol, dos de Correa, una a raíz de un remate de cabeza picado que se fue rozando el palo, y otra Muriel.

Pero fue en el 35’ cuando conseguiría hacer efectiva su superioridad. Control de categoría de Correa que la pone a la frontal del área pequeña donde el Mudo Vázquez remata al fondo de la red sin oposición: Umtiti le dio dos metros, demasiados en el área.

Al filo del descanso, Coutinho pidió la expulsión de Mercado por la que habría sido su segunda amarilla después de una entrada por detrás sobre el brasileño, pero González González no lo hizo. No le daría Montella más crédito al argentino, al que quitó por Layún en el descanso.

Sin tiempo para terminar el bocata, Muriel hizo el segundo nada más salir del túnel de vestuarios al aprovechar un balón muerto dentro del área, después de un disparo de Escudero que había rechazado Ter Stegen. Valverde, ante las circunstancias llamó a Messi y le metió al campo unos minutos más tarde, en el 57’.

El argentino, ya preparado en la banda para entrar, estuvo a punto de ver cómo el Sevilla hacía el tercero, pero Piqué lo evitó bajo los palos: contraataque fugaz de Jesús Navas que, con todo el tiempo del mundo frente a Ter Stegen, prefiere esperar y regatearlo con una croqueta de lo menos ortodoxo, pero ciertamente efectiva y disparar, pero dio tiempo a Piqué para llegar y despejar. El rechace lo mandó Vázquez al lateral de la red ante la incredulidad del Pizjúan.

La entrada de Messi, que si está tocado no lo parece, dio aire fresco al Barcelona, sobre todo en los primeros minutos, pero no se tradujo en ocasiones de gol.

Fue el Sevilla el que continuó creando y tuvo muchas llegadas peligrosas a la contra. La mejor de ellas, una de Jesús Navas que desvió Ter Stegen con la punta de los dedos. Sin embargo, a pesar de la gran cantidad de contraataques, el Sevilla no fue capaz de agrandar el marcador. Todo parecía más que sentenciado y estaba mucho más cerca el tercero del Sevilla que el primero de un Barcelona que echa de menos a Busquets casi tanto como a Messi, pero un cabezazo de Rakitic en el 86’ que se estrelló en el palo despertó a la bestia dormida. Así, un minuto más tarde conseguiría recortar distancias Luis Suárez, que entró como un cohete al segundo palo para mandar el balón a la red a la salida de un córner. Tan solo otro minuto después, en el 88’ aparecería el rey, Leo Messi, que marcó su gol más representativo, al primer toque, con el interior de su pie izquierdo desde la frontal del área. Sergio Rico llegó a tocar el balón, pero no puso la mano lo suficientemente fuerte para evitar el gol.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?