Álex de Miñaur, la gran esperanza australiana que pudo jugar para España
El próximo rival de Nadal, de madre española y padre uruguayo, es a sus 19 años el tenista más joven del top30 del ranking

Álex de Miñaur celebra el triunfo ante Laaksonen en segunda ronda. / ADNAN ABIDI (Reuters)

Álex de Miñaur es uno de los tenistas de moda en el circuito mundial. El pasado sábado fue profeta en su tierra y levantó en Sídney, su ciudad natal, el primero título ATP de una trayectoria profesional que apunta a muy exitosa. Y menos de una semana después se le presenta una oportunidad de oro para lanzarse definitivamente al estrellato al cruzar raqueta con Rafael Nadal (viernes, 9.00h) en la tercera ronda del Open de Australia.
De Miñaur y Nadal ya se enfrentaron el pasado curso y en esta misma ronda -dieciseisavos de final- sobre el césped de Wimbledon con triunfo cómodo para el balear pero el australiano, de padre uruguayo y madre española, ha progresado con velocidad en los últimos meses. Si en el pasado mes de julio era un recién llegado al top100, apenas seis meses después es el jugador más joven del top30, ocupando actualmente la plaza número 29 de la clasificación con tan solo 19 años.
Lo que los expertos en esta materia no saben es que Álex de Miñaur no ha estado muy lejos de defender los colores españoles. De hecho, ha vivido gran parte de su vida en Alicante, localidad en la que actualmente reside. Pero en 2011, De Miñaur fue reclutado por Todd Woodbridge, exjugador y responsable en ese momento de Tennis Australia, y se trasladó a Sidney.
La Federación Española de Tenis no ayudó económicamente en las primeras etapas de su trayectoria a la familia del joven Álex y aunque a comienzos de su carrera como profesional -en 2017- dejó Australia para volver a vivir en España, De Miñaur ya tenía claro que quería defender los colores 'aussies'.
Aun así, De Miñaur tiene el ADN español en su tenis. Adolfo Gutiérrez, su entrenador de toda la vida, ha pulido a la perla australiana y le ha convertido en uno de los tenistas más inteligentes del circuito. Algunos le comparan ya con Lleyton Hewitt, el último campeón de Grand Slam de su país, que además ha apadrinado a De Miñaur, acompañándole en varios torneos con él y siendo su pareja de dobles ocasionalmente.
Además, De Miñaur tiene muchas similitudes con Hewitt: su capacidad para conectar con el público, un estilo de ataque contragolpeador que le permite hacer un perfecto balance entre un tenis de defensa y ataque y sobre todo una capacidad pocas veces vista de verse envuelto en partidos dramáticos que se deciden en la quinta manga. El último, en la segunda ronda de este Open de Australia, un encuentro ante Henri Laaksonen que debió de resolver con mayor solvencia y en el que demostró que lo suyo es el tenis y no el dibujo.
Aunque quizá pueda pagar el esfuerzo de anteriores batallas, no olvidemos que viene de encadenar siete triunfos en diez días, a buen seguro De Miñaur planteará un partido duro a un Nadal que tendrá que soportar un ambiente hostil en la sesión nocturna de la Rod Laver Arena, con todo el público animando a la gran esperanza de un tenis australiano históricamente exitoso que lleva 17 años sin tener un campeón de Grand Slam.

José Izquierdo
Community Manager especializado en comedia, cultura y entretenimiento. Llevo las RRSS de 'Hora Veintipico'...




