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Miércoles, 18 de Septiembre de 2019

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El PSOE, ante el 28-A

  • En el Gobierno están convencido de que no había más margen para seguir gobernando sin unos Presupuestos Generales del Estado, sobre todo dependiendo de los independentistas durante el juicio al procés independentista catalán
  • Los barones socialistas no eran partidarios de un 'superdomingo' electoral: no querían mezclar el debate

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / ()

La decisión se tomó el lunes en maitines, que es la reunión que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene semanalmente con su equipo. Allí estaban Carmen Calvo, Adriana Lastra, José Luis Ábalos, Santos Cerdán e Ivan Redondo, el director de Gabinete. Abril no aparece de repente. Desde la semana pasada, desde Ferraz afirmaban que si no salían los presupuestos la cosa iba a estar entre abril y el superdomingo. Abril es una buena fecha, según el PSOE, para evitar que el partido se lo juegue todo a una carta. Además tiene la ventaja de que, pese a no votarse el mismo día, el conjunto del PSOE se va a volcar en esos comicios.

De este modo la precampaña de los alcaldes será la campaña de las generales. Por este motivo, el mes de abril estaba sobre la mesa. Más si cabe tras la foto de Colón, que desde el PSOE quieren que acompañe a Ciudadanos hasta finales del mes de mayo.

Fuentes del Gobierno aseguran que fue Carmen Calvo quien apostó por el día 28 de abril por dos motivos. El primero, para que diese tiempo a ultimar algunos detalles. El segundo, que no entendía posible llamar a las urnas los dos domingos de Semana Santa. Ferraz pidió a las federaciones que no especulase con la fecha y así ha sido. Este viernes han recibido la fecha con alivio y determinados a dar una imagen de unidad.

Una campaña marcada por la crisis catalana era lo que más podía perjudicar a muchos barones socialistas contrarios al superdomingo electoral. Por este motivo, muchas voces del PSOE eran contrarias a mezclar debates y a hacer coincidir estas generales con las autonómicas y municipales. Por este motivo, no hay críticas a la fecha elegida por Pedro Sánchez, todos parecen satisfechos. Ahora cuentan con que el debate nacional se resuelva el 28 de abril y que los alcaldes y candidatos autonómicos tengan su propia estrategia para el 26 de mayo. "España merece un debate autónomo y propio. Y también Europa, y las autonomías y los ayuntamientos. Lo razonable es que sean elecciones separadas", ha dicho Guillermo Fernández Vara, presidente extremeño.

Incluso voces muy críticas con Pedro Sánchez, como por ejemplo Emiliano García-Page, que la semana pasada se mostró muy crítico con la figura del relator, han cerrado este viernes filas con el presidente del Gobierno. "Lo que ha puesto fin de verdad a esta legislatura ha sido la firmeza de fondo que hemos visto estos últimos días del Gobierno frente al intento de autodeterminación de los independentistas", ha dicho el presidente de Castilla-La Mancha.

Otros, como por ejemplo Susana Díaz, confían en que lo ocurrido en Andalucía movilice el voto de izquierdas. "Las dos derechas y la extrema derecha están convencidas de que a menos movilización, mejor les va a ir a ellos. Estoy convencida de que los españoles son sabios y se movilizarán", ha dicho la expresidenta andaluza. Precisamente este sábado Sánchez coincidirá con Susana Díaz en un mitin en Sevilla después de haber dicho que en Andalucía se había producido "un fin de ciclo". Será el primer acto de la precampaña del 28 de abril.

No ha desentonado ninguna voz en el coro del PSOE. Desde Ferraz, un veterano socialista insiste en que la disciplina y el mensaje único son imprescindibles. En el Gobierno están convencido de que no había más margen para seguir gobernando sin presupuestos, sobre todo dependiendo de los independentistas durante el juicio al procés independentista.

Movilizar al electorado de izquierdas

El PSOE va a centrar la campaña electoral en movilizar al electorado de izquierdas, sobre todo el que se fue a Podemos. Para esto ver un arma muy importante en las redes sociales, de ahí que le resten importancia a que media campaña se vaya a desarrollar en Semana Santa.

Con Ciudadanos, la intención es empujar a la formación naranja a la derecha, fijar la foto de Colón en los votantes que miraban a Rivera ante el acercamiento de Sánchez a los independentistas.

Además, será una campaña muy presidencial, recuperando todo lo que los socialistas han planteado y que ni la derecha ni los independentistas les han dejado llevar a cabo. No parece tampoco casual que Sánchez vaya a presentar el jueves de la semana que viene su 'Manual de Resistencia', su libro, para explotar algo que, desde el PSOE, cree que valora su electorado: el relato del Ave Fénix que se construyó para las primarias.

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