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Lunes, 22 de Julio de 2019

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La lujosa 'baby shower' de Meghan Markle en Nueva York no ha gustado a los británicos

  • La fiesta premamá fue organizada por Serena Williams y Amal Clooney
  • Se calcula que costó más de medio millón de euros

Meghan Markle, en Nueva York / ()

Las redes sociales británicas se han llenado estos días de mensajes de desaprobación por la ‘baby shower’, o fiesta premamá, que celebró Meghan Markle, embarazada de siete meses, a todo lujo en Nueva York. Fue una escapada de seis días y cinco noches que podría haber costado más de medio millón de euros. La fiesta se celebró en la suite del hotel The Mark, que cuesta 65.000 euros por noche, y fue organizada por la tenista Serena Williams y la abogada Amal Clooney.

Además de Williams y Clooney, también fueron asistieron Markus Anderson, la estilista Jessica Mulroney, la actriz Abigail Spencer, compañera de reparto de Meghan en la serie ‘Suits’, y hasta quince de sus amigos íntimos. La Duquesa de Sussex fue recogida y devuelta a casa con el jet privado de los Clooney y se calcula que los vuelos habrían costado 220.000 euros en total. Meghan se trajo en el jet los aparatosos regalos que le hicieron, entre los cuales había una bicicleta y una cuna.

Ante las críticas, la Casa Real británica se limitó a decir que todos los costes “fueron financiados de forma privada” y remarcó que fue una escapada personal. Ni el príncipe Enrique, su marido, ni ningún otro ‘royal’ asistió a la fiesta. Se sabe que Williams se hizo cargo de la habitación y Clooney de los vuelos, y que Meghan no tuvo que pagar nada y que y no se financió con fondo público. La Casa Real no aclaró el coste de la seguridad de la duquesa, aunque se estima que ascendió a 75.000 euros.

Pese a la controversia, no es la primera vez que alguien de la realeza celebra esta fiesta de tradición estadounidense. Kate Middleton, con el permiso de la Reina, también celebró su ‘baby shower’, versión inglesa, en 2013, antes del nacimiento de su primer hijo, el príncipe Jorge, en Londres. Pero Kate fue totalmente discreta y no se supo quien la atendió. En Nueva York, decenas de paparazzi esperaron la llegada de Meghan en la entrada del hotel.

La indiscreción de la fiesta sorprendió a los biógrafos reales en Inglaterra. “Ha sido inusual que fuera tan pública”, lamentó Katie Nicholl, mientras que Robert Jobson aseguró que “no es la forma como la realeza suele hacerlo” e Ingrid Seward que “fue un poco desafortunado que tuviera un perfil tan alto, pero no lo han pagado los contribuyentes y no veo razón para que no pueda divertirse”. Se espera que Meghan y Enrique, que se casaron el pasado mes de mayo en Windsor, tengan su primer hijo en abril. Será el séptimo heredero en línea de sucesión.

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