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Lluis Homar: "No soy un intruso ni vengo a usurpar"

El próximo director de la CNTC defiende en la entrevista concedida a La Hora Extra de la Cadena Ser, su ideoneidad para ocuparse de la dirección de la CNTC, a la que llega con sentido de 'servicio público'

Fotografía de archivo del actor y director teatral barcelonés Lluís Homar. / ()

Hace tan solo dos años, de la mano de Jordi Portals, Lluis Homar firmaba 'Ahora empieza todo', libro editado por Now Books. En él afirma que uno de los momentos más especiales de su trayectoria, además de la obsesión con la obra 'Terra Baixa' del dramaturgo y poeta Guimerá, fue cuando interpretó el rol de Papagueno, de la ópera de Mozart 'La Flauta Mágica'. Y también que en su etapa final como director de LLiure, en 1998, “tomé conciencia de lo que era la burocracia en el peor sentido del término, de los juegos y los equilibrios por el poder, de las declaraciones a la prensa para generar estados de opinión, de lo que era ser, progresivamente, apartado de todo". El capítulo se titula Solo. Y solo se enfrenta a esta entrevista en la que asegura que entiende las críticas recibidas tras sus palabras al ser presentado como nuevo director del CNTC, en la que empezará a trabajar a partir de septiembre. Lluis Homar, sin embargo, cree firmemente que su experiencia puede contribuir a la labor que desde hace tres décadas desarrolla la compañía.

Tú dijiste que no tenías experiencia en teatro clásico español. ¿Te arrepientes de esas palabras?

No, no, en absoluto. Tengo en mi ADN, desde que empecé en el LLuire a los 19 años, el viaje por los clásicos universales. Uno de las razones por las que yo no he interpretado ni dirigido clásicos españoles es porque mi carrera ha sido en lengua catalana. Pero yo siempre he sentido devoción por esos materiales. No me puedo arrepentir porque es un hecho.

Quizás yo dije que venía a aprender y cuando uno dice eso parece que no sabe. Y si ahora tengo que matizar, diría que vengo a intercambiar la experiencia que en la compañía se ha desarrollado con la que yo tengo en la confianza de que la suma de las dos puede ser rica y útil a una etapa en la que daré todo lo que yo pueda aportar.

A lo largo de 30 años se ha hecho una labor maravillosa para la cual vengo no a quitar sino a sumar, a trabajar con todas las personas que han trabajado antes.

¿Entiendes las críticas que has recibido?

Si. Yo entiendo que a veces algunas cosas dependen de múltiples factores, algunos de los cuales se escapan a mi comprensión. Pero es lógico que se mire con lupa todo lo que se hace alrededor de una compañía que lo ha hecho tan bien. Entiendo que pueda causar inquietud, un poco por el desconocimiento. Y también que se piense que soy un intruso, que soy alguien que aparece de repente y que no le corresponde. Pero yo en el fondo tengo una tranquilidad importante porque no vengo a usurpar. Yo vengo a contribuir. A sumar. Soy un hombre con ADN de servicio público. Y de hecho ya he empezado a trabajar. No es una labor de "quítate tú para ponerme yo" que sería un suicido y que no corresponde con mi espíritu.

He hablado con Eduardo Vasco, con Helena Pimenta... Mi idea es reunirme con todos y trabajar con todas las personas, porque quiero contar con todas. Y también, recoger lo que se ha hecho y ver también cómo puedo aportar.

Además, yo no vengo sólo. Junto a mi estará Xavier Albertí con quien he trabajado durante 20 años y que es dramaturgo y ahora director del Teatro Nacional de Cataluña. El acaba de dirigir un Calderón que esta coproducido por la CNTC.

¿Has hablado con Vicente Fuentes, asesor de verso de la compañía y maestro de la Joven Cía?

¡Hombre!, claro que hablaré con Vicente. Lo que pasa todavía no me he incorporado. Ahora que estaré en Madrid en junio y julio ensayando algo para el festival de Mérida, aprovecharé para hacerlo. Para seguir trabajando juntos.

P. ¿Cuándo y por qué te decidiste a presentare? ¿Fue una sugerencia?

Yo estuve en Madrid presentando un clásico catalán, Terra Baixa, en el teatro de la Abadía, en septiembre y octubre. Y alguien conocido me dijo que en abril se iba a renovar la dirección de la CNTC y que sentía la labor que yo había hecho y que se veía en el espectáculo, podría servir para liderar el proyecto. Y entonces, yo que ni me lo había planteado, empiezo a darle vueltas. Y me gusta porque no es dirigir unas salas sino una compañía. Me parece que es hacer un viaje que podía tener sentido.

Para despejar dudas, ¿quién fue esa persona que te lo sugirió?

Asun (risas). Si. Esa persona se llama Asun Gómez

 ¿Vas a dirigir tú?

Eso es algo que planteo en el proyecto. Por encima de todo, yo soy actor. En su momento ya hubo otro actor (Adolfo) Marsillach que en ningún momento hizo de actor en la compañía. Y eso que tenía un deseo escondido. El soñaba con un Rey Lear que se planteaba interpretar y que nunca se dio.

En este paso de ahora y dentro de un largo recorrido, creo que será bueno también que haya la perspectiva de un actor dirigiendo. Yo lo que quiero es compaginar la actuación y la dirección.

 ¿Tendrías algún problema en hacer público tu proyecto?

Ninguno. No tengo ningún problema. Como comprenderás yo presento un proyecto que me parece que es el adecuado. Pero me han dicho que lo establecido es que no sea público hasta que me incorpore (a partir de septiembre).

 

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