El protocolo médico que impide jugar a Salah también rige en España
La doctora Helena Herrero, vinculada a la Federación Española de Fútbol, ha sido entrevistada en el programa "Que T´hi Jugues" y es miembro de la Comisión Médica de FIFA y participó en el protocolo que se ha utilizado en el caso de Salah

Helena Herrero: "La responsabilidad de abandonar o no el campo nunca debe recaer en el jugador"
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Barcelona
La doctora Helena Herrero, vinculada a la Federación Española de Fútbol, ha sido entrevistada en el programa “Què T´hi Jugues” y es miembro de la Comisión Médica de FIFA y participó en el protocolo que se ha utilizado en el caso de Salah.
Protocolo que por cierto rige desde hace aproximadamente un año y medio para el conjunto de las federaciones, incluida también la española. Se trata de prevenir los efectos de la conmoción: la alteración traumática de la función cerebral “que por cierto puede ser causada igualmente por un golpe en el cuello o en la cara porque se transmite a la cabeza.”
“Pensábamos que era algo más propio del Futbol Americano o del Rugby, pero el protocolo hay que aplicarlo también en el mundo del fútbol: en el de élite y televisado, y en el modesto” asegura la doctora.
Ante la sospecha de conmoción hay que retirar al jugador, y examinarlo en el campo con una técnica adecuada que se prolonga por un espacio de entre tres y cinco minutos y ante la menor sospecha no vuelve a jugar".
Un proceso de recuperación de seis días
“Si se confirma el diagnóstico de conmoción está previsto un proceso de recuperación de seis pasos, de 24 horas cada uno, de manera que si en alguno de ellos se manifiesta alguna alteración neurológica” hay que retroceder para recuperar el tratamiento
La doctora Herrero ha explicado que “tiene que descansar el cuerpo, y tiene que haber descanso intelectual, de manera que no se puede usar el teléfono, ni estudiar…”
“El tratamiento sigue con ejercicio aéróbico ligero, nadar suave…un esfuerzo que no alcance más del 70% de la frecuencia cardíaca máxima”, añade. Y si no hay síntoma se puede proceder al entrenamiento sin contacto.
Nunca debe decidir el jugador
“Nunca debe recaer en el jugador la responsabilidad de abandonar o no el terreno de juego y en eso insistimos mucho”.
El jugador en estos casos está confuso, irritable y no está en condiciones de tomar la decisión. Tampoco el entrenador. De manera que la decisión debe recaer en el facultativo.




