Últimas noticias Hemeroteca

Martes, 22 de Octubre de 2019

Otras localidades

China sigue fabricando un CFC prohibido porque destruye la capa de ozono

Desde hace 6 años, las emisiones anuales de un clorofluorocarbono (CFC) prohibido a nivel mundial han aumentado en 7.000 toneladas, porque empresas chinas siguen fabricando esta sustancia peligrosa, según denuncia una nueva investigación realizada por un equipo internacional de científicos del Reino Unido, Corea del Sur, Japón, Estados Unidos, Australia y Suiza.

Simulación que indica el origen en el este de China y la evolución en la atmósfera de las emisiones de un CFC prohibido porque destruye la capa de ozono. /

Hace unos meses, un dato sorprendió enormemente a la comunidad científica internacional: las emisiones de una de las sustancias químicas más importantes que están destruyendo la capa de ozono, el CFC-11, estaban aumentado.

Este producto químico se usó, sobre todo, para aislar los frigoríficos y otros equipos electrónicos, pero su fabricación fue prohibida por el Protocolo de Montreal desde el año 2010.

Pues bien, ahora según el estudio que publica la prestigiosa revista científica “Nature”, un equipo internacional de investigadores ha descubierto dónde están las fábricas que producen esta sustancia prohibida: el este de China.

Peligrosas emisiones

 Y este descubrimiento es “preocupante”, según el coordinador de este equipo, Matt Rigby, de la Universidad de Bristol, porque los CFC´s son los principales responsables de la destrucción de la capa de ozono estratosférico, el escudo que nos protege de la peligrosa radiación ultravioleta del sol.

De hecho, cualquier aumento en las emisiones de CFC está retrasando la recuperación del famoso “agujero” en la capa de ozono que, hace ya décadas, se detectó en una amplia región que está situada sobre la Antártida y el Sur de Argentina y Chile.

Precisamente, para poder localizar mejor las posibles fuentes de emisiones de CFC´s, las estaciones de medición más recientes se han situado más cerca de las regiones industrializadas. Y, en este caso, la “alerta roja” sobre el CFC-11 la ha lanzado una estación ubicada en Corea del Sur.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?