Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 18 de Septiembre de 2019

Otras localidades

El 'brexit' engulló a Theresa May

Una primera ministra que amaba su trabajo, pero que este terminó tragándosela sin permitirle apenas logros visibles durante los dos años de su mandato

Theresa May abandona Downing Street tras su discurso / ()

La primera ministra británica, Theresa May, se presentaba como una superviviente. Superviviente del defenestrado gobierno de David Cameron que cayó con el referéndum, superviviente de la oposición del público británico –fue la primera ministra peor valorada- del parlamento –donde fue defenestrada en votación tras votación- superviviente de las revueltas dentro de su propio partido. De todo salía airosa a pesar de las advertencias, amenazas y promesas que acabaron arrastrándola fuera de Downing Street.

Y sí tiene un mérito conseguido, el de superar el mandato del ex primer ministro Gordon Brown que apenas duró dos años y 319 días en el cargo. Ella estará una semana más. Pero a pesar de las lágrimas finales de dirigir al país que amaba, lo cierto es que no lo dirigió bien. Ni siquiera se avino a abandonar el cargo cuando ya veía que no había salida. Aunque cuando uno se va, los panegíricos suelen ser halagüeños, en el caso de Theresa May, y su decisión de no convocar elecciones generales a pesar de no conseguir acuerdos para sacar adelante el ‘brexit’, han convertido su gestión y a ella misma en objeto de burlas y chanzas con su apodo “Maybot”, cruel pero preciso.

Theresa May lo hizo muy bien como Ministra del Interior del gobierno de Cameron. Pero eso, que sirvió para incrementar su autoestima, también ha propiciado su caída ante la falta de flexibilidad y cintura política. Se convirtió en Primera Ministra en el 2016 con una mayoría importante, que le hizo fácil el primer tramo. Pero ahora les contamos algunos datos que les harán entender el porqué de su caída en picado.

Perdió por el camino 51 ministros desde hace dos años. 34 renuncias de algunos altos cargos y no solo por su política en el ‘brexit’, sino por su modo de gestionar esa política. Tras perder el acuerdo del ‘brexit’ en la cámara de los comunes por 203 votos, convirtiéndola en la mayor derrota parlamentaria de un partido en el gobierno, se sumó el voto de confianza a su liderazgo donde 117 de sus propios parlamentarios, un tercio del total, le dieron la espalda.

Si recuperamos los discursos iniciales de May, podemos leer en alguno de ellos que quería convertir el Reino Unido en una meritocracia, donde las posibilidades de mejora de vida de una persona, no quedaran establecidas por su origen. Intentó mejoras en la situación de la vivienda, la reforma de la ayuda social, igualdad de género y mejorar la situación de las clases trabajadoras, lo que ella llamaba las “injusticias que queman a una sociedad”, pero todo quedo absorbido por el ‘brexit’, por su incapacidad de diversificar el debate.

La frialdad de esta mujer, que mostró su debilidad justo en el discurso de despedida, demasiado tarde para ablandar a un país que ya no creía en que sobreviviera al ‘brexit’, ha sido ante el público el único rasgo de su carácter.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?