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Lunes, 14 de Octubre de 2019

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La erupción de un volcán ruso visto desde el espacio

La NASA comparte varias imágenes del volcán en erupción desde la Estación Espacial Internacional

La columna de humo vista desde el espacio. /

El volcán Raikoke, situado en las islas Kuriles (Rusia), no es uno de los más activos de la península de Kamchatka. De hecho, según publica el observatorio terrestre de la NASA en su página web, tenemos que remontarnos hasta 1924 para dar con su última erupción. Por esa misma razón, cada vez que este pequeño volcán despierta se convierte en todo un acontecimiento.

Un periodo de inactividad que terminaba en torno a las 4 de la madrugada del pasado 22 de junio, cuando una enorme columna de ceniza y gas volcánico se disparaba desde su cráter de 700 metros de ancho. La erupción del pequeño Raikoke se veía desde cientos de kilómetros de distancia, llegando a apreciarse incluso desde el espacio.

La erupción se vio desde el espacio

Por esa misma razón, varios astronautas decidieron inmortalizar el momento desde la Estación Espacial Internacional, situada a unos 400 kilómetros de distancia de la superficie terrestre. Desde allí, los investigadores pudieron captar cómo una columna gruesa de gas y ceniza se elevaba entre las nubes para posteriormente dirigirse hacia el este junto a una tormenta en el Pacífico Norte.

Según explica el vulcanólogo de la Michigan Tech, Simon Carn, la imagen muestra la clásica forma de una columna volcánica con la ceniza y las partículas expandiéndose en la parte superior. Un penacho rodeado de un anillo de nubes blancas, provocado probablemente por el vapor de agua condensado del mismo aire o incluso por el efecto del magma en cotacto con agua.

La nube de gas se expandió debido a una tormenta tropical. / NASA

La columna de humo llegó a la estratosfera

Tras consultar las diferentes imágenes tomadas desde la estación espacial, el vulcanólogo explica que el penacho habría alcanzado altitudes de entre 12 y 16 kilómetros, llegando a alcanzar la estratosfera. Un penacho de gran interés para la comunidad científica, ya que son los que más impacto tienen sobre el clima y la aviación.

Según explica el investigador, la columna de humo fue visible dese el espacio a lo largo de todo el día. No sería hasta un día más tarde cuando comenzaría a disiparse hasta quedarse en un débil resto de ceniza visible. En definitiva, el volcán volvió a la normalidad, pero las imágenes sobre su última erupción han quedado para la posteridad.

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