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Viernes, 20 de Septiembre de 2019

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La historia detrás de la foto que refleja el drama migratorio: "Se desesperaron y la corriente los arrastró"

Francisco Gallardo, el religioso que dirige la Casa del Migrante de Matamoros en la que se encuentra la mamá de Valeria y esposa de Óscar, protagonistas de la tragedia del Río Bravo que ha dado la vuelta al mundo, asegura que ella "está muy mal" y que la están ayudando con los trámites para repatriar los cadáveres a El Salvador

La familia había llegado a Tamaulipas hace solo una semana, contaba con visado humanitario del gobierno mexicano y había pedido cita para solicitar asilo en la frontera de EEUU

En estos momentos hay más de 700 personas en la lista de espera para pedir asilo en esta zona de la frontera estadounidense, pero "como mucho se tramitan 3 al día y por eso se desesperaron" afirma el padre Gallardo

"Esperamos que no sea una imagen impactante más, que sensibilice y que se deje de cerrar la puerta a los migrantes" reclama este veterano en la defensa de los derechos de las personas en tránsito

Los cuerpos de los mirgantes Oscar Alberto Martinez Ramirez y su hija Valeria en el Río Bravo / ()

"La mamá de Valeria está todavía con nosotros, estamos viviendo una tragedia muy grande. Está aquí en la casa del Migrante de Matamoros con una situación personal grave, una afectación física, psicológica y esperando a que el cuerpo de su esposo y de su hija sean trasladados a El Salvador, en relación con las autoridades mexicanas y las autoridades de San Salvador" es el testimonio del Padre Gallardo, el religioso que dirige la estación migratoria, el albergue, en el que conoció la semana pasada a la familia Martínez antes de que este domingo se convirtieran en los últimos protagonistas de la foto del drama migratorio de la que todos hablan.

Asegura Gallardo, en declaraciones a la SER, que está siendo muy complicado consolar a la esposa de Óscar y madre de Valeria, los dos protagonistas de la enésima tragedia, esta vez fotografiada, que vuelve a impactar, quien sabe si por unas horas o por unos días, hasta que la opinión pública internacional vuelva a olvidarse de que en las fronteras del planeta mueren cada día familias.

La de la pequeña de un año y 11 meses y la de su papá, la muerte de Valeria y Óscar se suman a la lista de 170 muertos en lo que de año en la frontera de México con Estados Unidos, según la Organización internacional para las migraciones. Una entidad ligada a la ONU que ya cifró en 30.500 los muertos cruzando fronteras en el mundo de 2013 a 2018.

"Ahorita lo que estamos viviendo es tragedia de este joven con su niña que se han visto en todos los medios de comunicación pero la realidad es mucho más difícil. Ellos estuvieron en la Casa del Migrante de San Juan Diego y San Francisco de Asís, llegaron la semana pasada, tenían papeles legales, los que México les otorga para su estancia de un año, una visa humanitaria, tenían que venir a la frontera para pedir su número y poder pedir el asilo hacia Estados Unidos. Pero es cansado y desesperante, tardan mucho en poder tener acceso a EEUU, pero eso, sin embargo, los hizo desesperar y por eso intentaron cruzar y fue cuando la corriente los arrastró" detalla a la SER Gallardo, que dirige además otra Casa del Migrante en Reynosa, también en Tamaulipas.

El cruce del río lo intentaron el domingo "ella ( la madre y viuda) se quedó en la orilla, él fue el que intentó hacerlo y luego ella vio como se los llevó la corriente y pidió auxilio a Protección Civil aquí en Matamoros. Desaparecieron y no los encontraron hasta el siguiente día, que era lunes. Ella pidió auxilio para que la lleven nuevamente a casa del migrante y es ahí donde conectamos y se comienza con las autoridades correspondientes la gestión de esta situación tan fuerte" afirma.

"Del sueño americano a la pesadilla americana"

"Es increíble cuando hablas con ellos antes y después. La semana pasada su testimonio era el de la esperanza de que una vida sea mejor, huyen de la pobreza extrema y vienen con temor pero tienen esperanza, pero después de la tragedia el diálogo cambia, lo que antes era un sueño americano se vuelve una pesadilla" lamenta Gallardo que pide recordar los verdaderos motivos que llevan a estas personas emprender el camino hacia Estados Unidos, "quieren una vida mejor que la de la violencia de sus países, o de la pobreza extrema y de la falta de oportunidades de parte de sus países. Por eso vienen hacia México, con la esperanza de que alguien les ayude, eso es la esperanza, pero también después de la tragedia el diálogo se vuelve caótico, lo que antes era un sueño americano ahora se vuelve una pesadilla americana, ahora les toca a ellos pero en realidad es mucha gente, son muchas familias, las que sufren", se queja el religioso.

Matamoros, en Tamaulipas, es uno de los pasos más usados por los migrantes que cruzan México para intentar pasar a Estados Unidos, en este caso hacia Brownsville, Texas. Cuenta Gallardo que cada día atienden a mexicanos deportados desde el otro lado de la frontera, 150 personas cada día, solo en Matamoros, a los que hay que sumar a otras 120 personas en Matamoros y otras 150 en Reynosa que van en el sentido contrario, hacia EEUU.

"Espero que no sea una foto más y que se deje de cerrar las puertas a los migrantes"

"La foto, la inmediatez, la imagen es fuerte pero a veces pareciera que todos estamos acostumbrados ya, a este tipo de dramas, al acoso a estas personas, a este tipo de actos, que no debería de ser. Lo difícil de un pueblo es que se acostumbre a ver situaciones graves y que no tenga voz para poder decir que estamos mal, que se actúa mal, y que tenemos que ver más por las personas" reivindica este veterano defensor del derecho a la movilidad de los migrantes, que espera que no sea una foto más, " sino que sirva para sensibilizar".

Solo en Tamulipas hay más de 700 personas en espera, en las listas de los funcionarios estadounidenses para poder tramitar su solictud de asilo en la frontera, "pero pasan 1 al día, o como mucho 3 o 4 al día, por eso se cansan y se lanzan al río Bravo" detalla Gallardo, que añade que con las lluvias intensas de los últimos días se vuelve aún más peligroso, "la lluvia ha afectado muchas colonias de estos lugares que quedaron inundadas, hubo también muertes por causa de la lluvia de la de la ciudadanía local, y esto hace que el río Bravo crezca y que se vuelva todavía más peligroso para que intentar cruzar. La corriente es muy fuerte porque desemboca en el Golfo de México y eso arrastra con todo el riesgo que conlleva".

Gallardo insiste en subrayar en que el caso de Valeria y de su padre Óscar, "no es aislado, es una situación mundial de movilidad y se tiene que estar abierto a estas nuevas perspectivas. Que no se vea al migrante como delincuente, porque no lo es, se trata de una persona que deja su lugar y nadie quiere migrar, pero si hubiera las condiciones necesarias para estar en sus países de origen otra cosa sería. Pero no le cerremos la puerta, que los gobiernos no le cierren la puerta" pide el coordinador de estos albergues humanitarios en el norte de México. Insta a que las sociedades de los distintos países se impliquen, "tenemos que buscar todos, no solo el gobierno, una solución para evitar más tragedias" reclama.

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