Últimas noticias Hemeroteca

Lunes, 16 de Septiembre de 2019

Otras localidades

Billie Eilish desata la locura de los más jóvenes en Madrid

Puntual a su hora, Finneas O'Connell, responsable del bajo, guitarras y teclados, Andrew Marshal, a la batería y Billie Eilish como voz y estrella de la noche, saltaron al escenario quitándole el protagonismo a los tenebrosos visuales anteriormente proyectados

Billie Eilish en Madrid. /

Los gritos fueron unánimes, más de 10.000 personas, corearon su nombre desde el minuto uno. No podía empezar más alto, ya que la primera del setlist fue su tema más aclamado “Bad Guy”, perteneciente a su álbum ‘When we all tal sleep, where do we go?’. Esto auguraba un concierto lleno de gritos, saltos y piropos hacia la estrella de la noche, que está por encima de todo, incluso de la música.

Es casi inmejorable su palmarés de éxitos ya que ha sido número uno en EEUU y Reino Unido, y lo ha hecho colgándose la medalla de ser la primera artista nacida después del 2.000 en conseguir esta hazaña. Pero en directo, no es tan sobresaliente como podría ser una persona con su talento, ya que muchos de los sonidos están pre-grabados y no lucen como deberían. Esto a su público le preocupa cero, más pendientes de grabarlo todo que de disfrutar el momento, filman cómo la californiana recorre la pasarela a pesar de sus esguinces de tobillo que sufre tras un accidente en su concierto de Milán.

Cris Molina

Es, sin duda, una de las reinas del pop internacional, pero con la particularidad de no seguir los cánones a los que hasta el día de hoy estábamos acostumbrados. Su estética anti-diva y sus letras, que tratan temas no especialmente livianos, como son la ansiedad, la depresión, incluso el suicidio, son buen ejemplo de ello.

Este puede ser una de las claves de su triunfo, y es que los adolescentes se ven altamente reflejados en esta estética de la decadencia que presentan sus visuales y sus canciones; lo viven en primera persona y ven en la joven artista, un espejo en el que reflejar su rutina diaria.

A pesar de todo, la actuación vocal fue bastante correcta, y en temas más tranquilos como “Bitches broken hearts”, “Bellyache”, “Ocean Eyes” o “I love you” era una gozada escucharla.

Como toda fiesta, esta también tenía un fin, y con “When the party’s over” la joven vaticinaba el desenlace ya sentada en un taburete para poder descansar de sus lesiones. Quedaba la traca final, y es que “Bury a friend” llegó al Wizink Center como una auténtica bomba, donde no quedó nadie sin cantar, gritar, bailar y saltar; por supuesto siempre acompañados de sus móviles, los cuales los teenegers allí presentes no soltaron ni un momento.

Mención especial también al equilibrio y las peripecias de Eilish, que subida a una cama que colgaba de lo más alto del escenario, bailó por los aires como si no hubiera mañana.

Cris Molina

Tras despedirse muy agradecida por aquella noche, ya en los bises, Billie regresó al escenario para desatar la locura de nuevo. Repetía tema y el concierto acabó como empezó, “Bad Guy” volvía a sonar pero esta vez con más fuerza, ya que la gente había entrado en calor y casi se escuchaba más a sus fans que a ella. Un karaoke por todo lo alto para culminar una noche que muchos tardarán bastante tiempo en olvidar. 

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?