Cultura reservará un 35% de las ayudas a las películas hechas por mujeres y apoyará a los guionistas
El ministerio exigirá un porcentaje de pago efectivo previo a los escritores para poder optar a la ayuda y ampliará la apuesta por romper la brecha de género en la cultura

José Manuel Rodríguez Uribes, en una fotografía de archivo. / José Oliva (EUROPA PRESS)

Madrid
La brecha de género va a ser el eje de la política cultural del nuevo ministro, José Manuel Rodríguez Uribes. Así lo ha hecho patente en cada una de las propuestas que este miércoles ha presentado en el Congreso de los Diputados. Es una de las reivindicaciones de los distintos sectores de la cultura que ven cómo las cifras muestran la desigualdad latente. Por ejemplo, en 2018, solo el 23,8% de las personas que forman parte de las entidades de gestión de derechos de autor son mujeres. En el cine, también hay desequilibrio, solo un 23,7% de las películas españolas contaron con una mujer en el guion o en la dirección.
El ministro ha anunciado que en los próximos meses se publicarán los resultados de un estudio sobre la aplicación de la Ley de Igualdad en el ámbito de la cultura, paso previo a la puesta en marcha de un plan de Acción. De momento, ya han tomado medidas y es en el cine donde se pone todo el foco. De entrada, la principal novedad es que se reservará un 35% del presupuesto destinado a las ayudas a la producción (los dos tipos que existen, las selectivas y las generales; es decir, las destinadas a los proyectos más pequeños y las destinadas a los más grandes), para las películas dirigidas y escritas por mujeres y solo por mujeres. Esta norma busca evitar la picaresca que se había establecido con el sistema de puntos. Y es que se había detectado que algunas productoras incluían a una coodirectora o cooguionista para lograr la ayuda, aunque en realidad no participara de la producción.
La modificación se aplicará ya desde este año a los fondos para cortos y los largos más pequeños y al margen de la cadena comercial. Desde 2021, afectará a las ayudas para todo el cine. El objetivo es que ser mujer y rodar una película no sea un acto heroico. La ayuda a las mujeres también se materializa en el incremento del 20 por ciento en el límite para recibir proyectos consideradas obras audiovisuales difíciles. Bajo esta categoría se engloban varios tipos de producciones, entre ellas las impulsadas por mujeres. Se pasa, por tanto, del 40 al 60 por ciento.
Con ello se intenta paliar las dificultades que encuentran los proyectos dirigidos exclusivamente por mujeres para introducirse en el mercado y consolidar su presencia en el mismo, se suman obras audiovisuales con un especial valor cultural y artístico que necesiten un apoyo excepcional de financiación pública y se da respuesta al mayor apoyo que precisan los proyectos dirigidos por cineastas con discapacidad. También se había anunciado mayores porcentajes para la ayuda de los cortometrajes, que pasan del 75% al 85%; las obras de los nuevos y nuevas realizadoras (con un límite actual del 70%), las obras en lenguas cooficiales (con un límite actual del 60%) y las obras dirigidas por personas con discapacidad pasan a alcanzar todas ellas el 80%. En el caso de las películas dirigidas exclusivamente por mujeres podrán alcanzar ayudas de hasta el 75% del coste reconocido. Desde 2016 las ayudas a la producción se dividen en esos dos tipos y se otorgan según un baremo de puntuación con diversos criterios.
En su primera comparecencia en la Cámara Baja para exponer los líneas principales de su departamento, Uribes ha anunciado que va a introducir, por primera vez, la exigencia de un porcentaje de pago en efectivo previo a los guionistas para que esa películas pueda optar a la ayuda. De tal manera, ningún guionista se quedará sin cobrar cuando haya presentado su guion.
Otra de las quejas del sector del cine hacia la ley actual estribaba en que, debido al escaso presupuesto destinado a las ayudas (30 millones), el cine medio se quedaba fuera, tanto de las ayudas generales, como de las ayudas selectivas. No era, ni muy grande para optar a las primeras, ni muy pequeño para optar a las segundas. Por eso, el ministerio quiere eliminar el techo del presupuesto de una película para poder optar a las ayudas selectivas, para las que se aumenta la dotación a 300.000 euros (que el año pasado ascendieron a cerca de 8,5 millones de euros)
Una de las peticiones de Podemos también ha sido recogida por el gabinete de Uribes, como el aumento del 60% al 80% del porcentaje de ayuda que pueden recibir los proyectos audiovisuales en lenguas cooficiales del estado. Una apuesta que llega después del éxito de Lo que arde, la película de Oliver Laxe, rodada en gallego y ganadora de premio en el Festival de Cine de Cannes.
La internalización es otra de las apuestas. El ministerio las quiere solucionar favoreciendo la participación de productoras españolas con proyectos extranjeros. Lo hace intercambiando el papel de productor mayoritario y minoritario, fomentando este último y permitiendo a los minoritarios acceder a las ayudas selectivas.

Pepa Blanes
Es jefa de Cultura de la Cadena SER. Licenciada en Periodismo por la UCM y Máster en Análisis Sociocultural...




