Sábado, 16 de Enero de 2021

Otras localidades

Vacunas

El origen de las vacunas

Vacunar es exponer mínimamente a un individuo al virus para que el cuerpo cree una respuesta inmune que le proteja en el futuro

¿Quién fue el primero que elucubró la idea de inocularnos lo malo, para que nuestro cuerpo creara una defensa natural? Escucha la primera parte de este podcast de Victoria García y Javier Gregori para tener todas las claves sobre las vacunas. / CADENA SER

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Al día de hoy, solo hay vacunas para 22 o 23 enfermedades como la hepatitis A y B, pero no hay para la C. Hay vacuna para la polio, varicela, sarampión y la viruela, pero no hay vacuna para el VIH o sida.

Se busca una vacuna, cuando la enfermedad es de amplio espectro poblacional o cuando no se encuentra la panacea del mal. A veces no hace falta vacunar. Se llega a controlar la enfermedad con un tratamiento, con un medicamento. Es decir, podemos tratar al virus, una vez nos hayamos contagiado, pero no hay un tratamiento que lo prevenga. Y eso es lo que hace la vacunación, prevenir la enfermedad.

Inocular lo malo

¿Quién fue el primero que elucubró la idea de inocularnos lo malo, para que nuestro cuerpo creara una defensa natural?

Dicen los escritos que, la virilización, se usó durante siglos en Oriente, hasta que llego a Europa de la mano del médico Emmanuel Timón, de quien hay registros escritos datados en 1714 describiendo la técnica, aunque Para buscar el origen de la vacuna, nos vamos a 1796, cuando el médico inglés Edward Jenner realizó la primera vacunación de la historia, tras seguir un método científico y constante, no ausente de audacia, y que para muchos de la época, era un síntoma de locura. En su época se practicaba la virilización o inoculación de costras o pus de la viruela en personas sanas para protegerlas de la terrible plaga. El doctor García Rojas, es el jefe de sección de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias nos explica los orígenes de la vacunación en términos médicos.

Los orígenes

A principios del XVIII había llegado a Estambul un embajador británico llamado lord Montagu. Su mujer lady Mary Wortley, padeció de viruela y quedó desfigurada. Su hermano murió de esa misma enfermedad. Montagu aprendió en Turquía, que allí se infectaban a propósito con el pus de enfermos de la viruela, y enfermaban con una versión mucho más liviana de la enfermedad, quedando inmunizados a posteriori. El embajador y su familia, copiaron el método y lo llevaron a Inglaterra.

Hubo muchos personajes de la realeza que se infectaron deliberadamente, pero tenía un inconveniente. Unas veces funcionaba y otras mataba al inoculado. Varios galenos de la época antes que el doctor Jenner, ya habían observado que los ganaderos, y las lecheras que vendían la leche, contraían una versión mucho más liviana de la viruela, y no se contagiaban de la versión mortal de la viruela humana. Así que la de ellos la llamaron viruela vacuna. Incluso varios médicos habían hecho ensayos de inyectar este material.

Edward Jenner juntó dos y dos, y realizó el primer ensayo prueba con un niño de ocho años, que era el hijo de su jardinero. De ahí, surgió la primera campaña intensiva de vacunación que acabó en el 1979 con la erradicación de la viruela, la enfermedad infecciosa que más muertes ha provocado en la historia. Jenner experimentó con 23 personas y con todas tuvo éxito. Pero la Asociación Médica de Londres, se opuso al tratamiento argumentando que las personas podrían llegar a convertirse en vacas. Pero Jenner, confiado en que su tratamiento era el correcto siguió aplicándolo a quienes se lo solicitaban. El reconocimiento de su sistema de vacunación recibió el respaldo general, con el apoyo del mismo Napoleón Bonaparte en el 1805, dando la orden de vacunar a todos sus soldados con el método Jenner. La alta aristocracia pronto se sumó al carro y su sistema se patentó internacionalmente.

¿De dónde viene el término vacuna?

Edward Jenner (1749 - 1823), el doctor que desarrolló la vacunación moderna. / GETTY IMAGES

Pero el término vacuna, se lo debemos a Louis Pasteur, a finales del XIX, y responde al origen de la solución de la enfermedad. Vacuna viene del latín vaccinia, nombre con el que se conocía comúnmente la viruela vacuna.

Eso es en términos certificados, pero hay escritos de la Grecia antigua, que hablan de la exposición a una enfermedad para protegerse durante una segunda exposición. Los griegos y los turcos se rasguñaban y exponían el corte a gérmenes vivos. También los chinos de la antigüedad esnifaban polvos que habían preparado con tejido celular de personas muertas por la viruela. Pero esos conocimientos quedaron aparcados durante siglos. Varios lustros antes de que el doctor Jenner, se encontraron restos de la viruela en faraones del año 1157, que presentan marcas debidas a las pústulas, como el faraón Ramsès V. La enfermedad se extendió luego hacia las rutas del comercio en Asia, África y Europa, llegando finalmente a las Américas en el siglo XVI. Los indígenas no tenían ninguna inmunidad natural y se estima que un 90% de las muertes de los indígenas durante la colonización europea, se debió a las enfermedades y no a las guerras ni actividades militares.

Entre los años 1803 y los 1806, el sistema vacunación Jenner y las cepas víricas se usan en una expedición que un médico español llamado Francisco Xavier Balmis, llevo a Latinoamérica financiada por el rey Carlos IV de España. Fueron en el barco María Pita, transportando la vacuna por medio de la técnica llamada "brazo en brazo". Consiste en hacer una primera inyección en el brazo del paciente con viruela bovina, y luego continuar una cadena de paciente a paciente, en este caso 22 niños huérfanos que provenían de distintos orfanatos madrileños y gallegos. Esta expedición española, fue la primera campaña de vacunación general con éxito. el propio Jenner escribió en sus diarios "no me imagino que en los anales de la historia haya un ejemplo de filantropía tan noble y extenso como este". El doctor García Rojas nos recordaba, la importancia de este sistema de transporte de los antídotos. Sociológicamente, el efecto de haberse contagiado de la viruela para sobrevivir, fue muy complicado. Exhibir señales de la enfermedad en la piel, significaba que esa persona ya no podía volver a sufrirla, así que se convertía la candidata ideal para cuidar a niños o para servir en casas de familias que trataban de mantenerse libres de la enfermedad.

Ya más cercanos a nuestros tiempos, en el siglo XX, era común experimentar y convivir con personas infectadas por el sarampión, la difteria o la polio. El surgimiento de la microbiología e inmunología, así como el avance tecnológico han permitido mejorar la calidad de las vacunas.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?