Historia de la calle Lineros
Un paseo por la historia de una calle con reminiscencias gremiales. Con Manuel García Parody

Foto histórica de la web Viajeros por el Mundo / Cadena SER

Córdoba
Pasear por la calle Lineros es hacerlo por el corazón del callejero histórico de Córdoba. La vía, que conecta las plazas de San Pedro y El Potro, nos trae reminiscencias de la Córdoba gremial que prosperó en las inmediaciones del río Guadalquivir. "En la calle Lineros vivían los trabajadores del lino. De ahí su nombre", ha explicado Manuel García Parody. En las proximidades de la calle Lineros encontramos otras cuyo nombre también rinden homenaje a los oficios que en ellas se practicaban, "como la calle Badanas, Vinagreros, Sillerías, Armas, Cordoneros o Calceteros", ha señalado el historiador, que también ha explicado el funcionamiento y la importancia de los gremios en la Córdoba de la Baja Edad Media y de la Edad Moderna.

Historiador. Colaborador del programa Hoy por Hoy Córdoba / Cadena SER

Historiador. Colaborador del programa Hoy por Hoy Córdoba / Cadena SER
En el programa Hoy por Hoy Córdoba, Manuel García Parody también ha recordado que la calle Lineros sufrió numerosas inundaciones a lo largo de los años por su proximidad al Guadalquivir. Tanto es así que "Ramírez de Arellano dice haber visto barcos navegando por esa calle como si fuesen góndolas venecianas", cuenta Parody.
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Historia de la calle Lineros. Hoy por Hoy Córdoba
La calle Lineros, ha recordado Parody, llevó durante unos años el nombre del General Cascajo, "un personaje de triste memoria en Córdoba, responsable del alzamiento militar y del genocidio que se cometió contra miles de cordobeses".

Wikipedia / Cadena SER

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Por último, en nuestro paseo por la calle Lineros nos detenemos frente al altar de San Rafael que se alza en la esquina con la calle Candelaria "y que fué costeado con las limosnas de personas piadosas a principios del siglo XIX". Con el paso de los años, este altar es de los pocos que se mantienen en pie "de los muchos similares que abundaban en las calles cordobesas y que fueron suprimidos por orden del alcalde Ángel Iznardi que en 1841", ha explicado Parody, que también ha aprovechado para denunciar su mal estado de conservación.




