Selecciona tu emisora

Ir a la emisora
PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast

Teatro para la reinserción: "La cultura tiene un lugar muy importante en las cárceles francesas"

El director francés Emmanuel Courcol dirige ‘El triunfo’, una comedia sobre un grupo de presos que participa en un taller de teatro para representar ‘Esperando a Godot’ y atisban un nuevo futuro gracias a la cultura

Fotograma de 'El triunfo' con Kad Merad / CARAMEL FILMS / duchili.com

Fotograma de 'El triunfo' con Kad Merad  / CARAMEL FILMS

Madrid

El cine, imbuido por el imaginario americano, ha mostrado habitualmente las cárceles como lugares oscuros, hostiles y violentos. Espacios sin esperanza ni salida que condenan dentro y fuera a los presos. El director francés Emmanuel Courcol se propuso darle la vuelta a esta representación desde la comedia y el teatro. “El imaginario que el público se ha creado es a partir de las cárceles americanas. Todo el mundo va con el mono naranja, van al comedor en fila a comer juntos, se intentan matar entre ellos en el patio, cuchillada por aquí, cuchillada por allá… Pero en Europa las cárceles no son así. Lo que intento mostrar es que la cultura tiene un lugar muy importante en ese mundo”, explica en conversación con la Cadena SER.

Para hacerlo parte de una historia real, prácticamente desconocida, que tuvo lugar en Suecia en los años 80. El actor y director teatral Jan Jönson montó un taller con cinco presos que acabaron representando ‘Esperando a Godot’, la gran obra del absurdo de Beckett. El éxito fue tal que recorrieron el país con funciones y hasta el propio autor bendijo la iniciativa. Años más tarde, un documental, ‘Los prisioneros de Beckett’, narró esa iniciativa -y el posterior escándalo-, lo que despertó el interés de los productores, entre ellos Robert Guédiguian, por este material. Courcol vio la posibilidad de sacar algo interesante pero le llevó años decidirse, traerla a la actualidad y adaptarla a la diversidad de los centros penitenciarios franceses.

“Quería que fueran muy diferentes de los que protagonizaron la historia real en Suecia. No tienen nada que ver. Imaginé gente muy diferente, y a medida que transcurre la película, vas viendo que uno es jefecillo de un clan, otro un ladrón de poca monta, otro que igual ha apuñalado a alguien… pero nunca se cuenta directamente. A la película le interesa ir abriendo pequeñas ventanitas, aquí y allá, para dejar trabajar la imaginación del espectador, que él mismo construya una historia, pero no dárselo hecho”, añade durante su visita a Madrid.

Kad Merad, actor franco-argelino de larga trayectoria con un premio César y conocido en los últimos años por su papel en ‘Baron Noir’, es el protagonista de esta historia. Un actor en horas bajas que decide volcar su pasión en el taller teatral de la cárcel. Obstinado, entusiasta y en busca también de su propio éxito reúne a un pequeño grupo de reclusos para representar la obra y a su vez darles herramientas emocionales para afrontar el encierro y su futura vida fuera de la cárcel. El título elegido, como en la historia original, es ‘Esperando a Godot’, un relato que, a pesar de lo absurdo, sintoniza con la situación de los presos. La espera, las rutinas, la esperanza en la desesperanza… son temas, admite el propio director, que casan con sus propias vivencias dentro de la cárcel. “Siempre pensé en hacerlo desde la comedia. El propio Beckett decía que ‘Esperando a Godot’ es una comedia. Quería utilizar ese género para mostrar a la gente de la cárcel, la comedia te ofrece una mayor variedad de sensaciones y sentimientos para mostrar que estos presos no son diferentes a nosotros, saben reír, llorar, sufren y disfrutan igual que nosotros, simplemente en un momento de su vida han tomado un recorrido diferente. La comedia es útil, es una forma más de desmontar los estereotipos”.

Para desmontar todos los clichés e imágenes del cine carcelario, el director visitó centros, trató con trabajadores sociales, con funcionarios de prisiones y también en estrecha colaboración con Irene Muscari, coordinadora cultural de instituciones penitenciarias. Una figura, que da cuenta del valor de la cultura en Francia, encargada de diseñar programas en las cárceles para la reinserción. “Mi trabajo diario es luchar las ideas preconcebidas que la gente tiene de las prisiones, tanto dentro como fuera. Al trabajar en el mundo cultural de la prisión puedo enseñar con las obras de teatro que no solo es un mundo pequeño, restringido, lleno de violencia y agresiones, de tristeza y sufrimiento… A través de la cultura puedo interrumpir el recorrido de delincuencia de los presos. A la vez al preso la cultura le ofrece la posibilidad de reinserción, de ver que no está condenado a una vida, sino a aprender que hay otras vidas. La cultura le aporta la esperanza, le abre las puertas”, defiende Muscari.

El director desnuda todos esos mitos desde el guion y la propuesta visual. Se aleja de la representación de la cárcel como un lugar cerrado y silencioso y la muestra como un sitio ruidoso, en movimiento, como un espacio para dialogar, empatizar y encontrar humanidad sin dejar de mostrar todos sus ángulos. La tensión, los juegos de poder, la actitud recelosa de los guardias, las dudas de la jueza… Le ayuda el estupendo reparto de intérpretes poco conocidos. David Ayala, Lamine Cissokho, Sofian Khammes, Pierre Lottin, Wabinlé Nabié, Alexandre Medvedev, Saïd Benchnafa, Marina Hands y Laurent Stocker. Un elenco que transmite frescura y diversidad, desde su origen, a su religión o sus preocupaciones familiares. El resultado es un mosaico de la Francia de hoy y una entrañable y divertida reivindicación de la cultura como herramienta común de progreso. “La cárcel es un castigo, la privación de libertad es el mayor castigo, pero qué ocurre si en ese momento se le ayuda al delincuente. Si intentamos enseñarle, darle una cierta cultura, guiarle hacia otro camino… ahí hay una posibilidad. Y siendo cínicos, ya no es que sea por el bien solo de esta persona, sino por el bien de la sociedad, para que cuando salga no vuelva a delinquir y no empecemos de nuevo el proceso. Había que enseñar eso también al público”, concluye Courcol del espíritu de esta propuesta que ganó el premio a mejor comedia en los premios del cine europeo en 2020.

José M. Romero

José M. Romero

Cubre la información de cine y series para El Cine en la SER y coordina la parte digital y las redes...

 

Directo

  • Cadena SER

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Hora 14
Crónica 24/7

1x24: Ser o no Ser

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir