Hoy por Hoy SevillaHoy por Hoy Sevilla
Opinión

El calor, patrimonio inmaterial en la ciudad que sabe dar frío

El subdirector de Diario de Sevilla, Carlos Navarro Antolín, considera que las altas temperaturas son la marca de una Sevilla que distingue entre el calor y ‘la calor’

Carlos Navarro Antolín, colaborador de Radio Sevilla

Carlos Navarro Antolín, subdirector del Diario de Sevilla

01:50

Compartir

El código iframe se ha copiado en el portapapeles

<iframe src="https://cadenaser.com/embed/audio/460/1657531819485/" width="100%" height="360" frameborder="0" allowfullscreen></iframe>

Sevilla

Sevilla es de las ciudades que mejor sabe dar frío y que más padece el calor. Despreciamos con silencio o con la lengua acerada cuando alguien o algo no nos gusta. Que nunca sufras el frío hispalense, querido forastero, romántico viajero o visitante con pretensiones. Sevilla vuelca como nadie el jarro de agua fría. Y lo peor es cuando lo hace en silencio, como tras la faena sin chicha de un torero en los medios de la plaza.

Pero somos el calor, somos este calor que es marca de la casa. Esto es Sevilla y aquí hay que sudar. Nadie nos ha prometido acabar con el calor. Ni siquiera un político desesperado en el final de la campaña. La verdad es que sería una buen lema para captar la atención del votante. Pero la política degenerada todavía no nos ha puesto por delante a semejante vendedor de enciclopedias.

El calor es nuestra seña de identidad. Condiciona nuestras vidas, nuestro humor, nuestra fuerza, nuestro descanso, el tema de nuestras tertulias. Sin calor no hay verano.

Los sevillanos conocemos a la perfección el catálogo de los calores y de ‘las calores’, que hace tiempo, mucho tiempo, que usamos de forma natural el lenguaje inclusivo cuando se trata de las altas temperaturas. La calor, dicho en femenino, refiere los períodos más duros. Las calores, en plural, los veranos más tórridos, como aquel de 2003 en que la gente se volvía de las playas a la búsqueda del aire acondicionado cuando sufríamos una terrible primera quincena de agosto. El calor lo sobrellevamos a duras penas. ‘La calor’ nos hunde. Y ya la categoría especial es cuando el técnico del aire acondicionado te responde: “El aparato está perfecto, es que no tiene capacidad para tanto calor”. Entonces, sevillano, reza y no te separes del agua fresca. Todo pasa. Ningún calor permanece.

Escucha la radioen directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

En directo

A continuación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Compartir

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad