Empate del Sano Antequera en su segundo compromiso de Fase de Ascenso
Los antequeranos igualaron a 31 frente al UPV-El Pilar Valencia
Lanzamiento de Javi González, del Sano Antequera frente al UPV El Pilar / Sano Antequera BM Torcal
Bañolas
El balonmano, como la vida, a veces castiga la falta de constancia más que la de talento. Y este sábado, en el Pabellón de la Draga de Banyoles, el Sano Antequera se llevó una cucharada bien cargada de esa amarga medicina. Tras una primera parte brillante y una renta de hasta seis goles, el equipo acabó firmando un empate a 31 ante el UPV-El Pilar Valencia que sabe a muy poco.
La historia comenzó bien contada. Desde el primer minuto, el equipo antequerano mostró carácter, garra y fluidez ofensiva. Miguel Ángel Soto lideró el ataque con ocho goles, mientras Guille Matas, Gonzalo Álvarez y José Antonio Gómez se sumaban a la fiesta con aportaciones muy consistentes.
Al descanso, el marcador ya reflejaba la madurez de un grupo que parecía tener el duelo en la mano con el 14 a 19 que marchaba al vestuario. Pero ya se sabe que en balonmano no basta con jugar media hora.
La segunda parte trajo consigo esa sombra traicionera que a veces se instala en la mentalidad del equipo. Relajación, errores no forzados y una pájara final que permitió a los valencianos empatar lo que parecía perdido para ellos. En los últimos diez minutos, el Sano pasó de tener el partido encarrilado a tener que rascar un punto in extremis.
El empate no solo escuece por lo que se dejó de ganar, sino porque los relega, de forma definitiva, a no poder alcanzar el primer puesto del Sector E. Aun así, las matemáticas aún no les expulsan del segundo peldaño: si ganan este domingo al Erreka, y Banyoles cumple en su compromiso, todavía podría colarse como segundo si el gol average les sonríe.
El equipo sabe muy bien que está en tierras catalanas para dejarse la piel. Sólo por dignidad, por orgullo y por ese escudo que les recuerda quiénes son.Toca levantarse. Porque este equipo, cuando quiere, juega a un nivel que no tiene nada que envidiar a nadie. Sólo falta querer durante 60 minutos. No 45. Ni 50. Sesenta. Y ni un segundo menos. Empate a 31, pero la tercera jornada ya está aquí. Domingo a las 10 horas frente al Erreka navarro sobre el mismo escenario.