Antonio Vázquez Morejón: "No todas las depresiones son iguales, antes hay que identificar el cuadro para aplicar un tratamiento u otro"
En el Día Mundial de la Depresión, estos son los síntomas que hay que conocer: tristeza, apatía, pesimismo, sentimientos de culpa, pérdida del sentido de la vida, problemas de sueño y apetito o aislamiento
Antonio Vázquez Morejón: "No todas las depresiones son iguales, antes hay que identificar el cuadro para aplicar un tratamiento u otro"
La depresión es un trastorno mental que, según la Encuesta Sanitaria y Social de Andalucía (2020-2023) afecta a aproximadamente a un 8% de la población andaluza, con una clara diferencia por género, ya que afecta a un 10,5% de las mujeres, frente a un 5,5 de los hombres, aumentando esta diferencia a medida que avanza la edad. Se trata de uno de los trastornos más incapacitantes y con mayor impacto a nivel económico y social.
La tristeza, apatía, pesimismo, los sentimientos de culpa, la pérdida del sentido de la vida, los problemas de sueño y de apetito, así como el aislamiento son algunos de los síntomas que caracterizan este trastorno.
Hay que distinguir, no obstante, distintos tipos de trastornos depresivos, que pueden presentarse con distinto tipo de gravedad, duración y frecuencia: trastornos adaptativos con ánimo depresivo, trastorno depresivo, trastorno depresivo mayor, trastorno depresivo como fase del y trastorno bipolar, etc.
Factores genéticos, biológicos, psicológicos, situacionales pueden estar implicados en distinta medida en el origen de estos trastornos, motivo por el cual es importante el tratamiento integral, tomando en consideración cada uno de estos factores.
Según la guía NICE, una de las guías de práctica clínica más prestigiosas, en el caso de los trastornos depresivo-leves y moderados los tratamientos de primera elección son los tratamientos psicológicos, con una “dosis terapéutica” adecuada en frecuencia e intensidad. En el caso de los trastornos graves es importante combinar el tratamiento farmacológico y el tratamiento psicológico. En cualquier caso, es importante, siempre que sea posible, tomar en consideración las preferencias de tratamientos de las personas que sufren estos trastornos.
No puede olvidarse el importante papel que juegan los determinantes sociales en la aparición y/o mantenimiento de la depresión. Las condiciones y estilos de vida, los traumas y las vivencias de acoso, las agresiones verbales o físicas, las carencias económicas, el exceso de responsabilidades, el abuso o la ausencia de apoyo social son factores a considerar en el tratamiento ya que pueden ejercer un fuerte impacto en el inicio o mantenimiento del ánimo depresivo.
En el día mundial de la Depresión hay que destacar tres puntos:
1- Crear ambientes relacionales sanos, en los entornos familiares, sociales, escolares y laborales, donde prime el respeto y el apoyo mutuo, la solidaridad y el dialogo pueden ser factores preventivos de gran relevancia para una parte de estos trastornos depresivos.
2- La detección precoz es muy importante, por lo que saber reconocer cuando puede estar iniciándose una depresión es clave para su tratamiento
3- La depresión es un trastorno que tiene diversas alternativas de tratamiento, que son eficaces y que facilitan la remisión o disminución de sus síntomas y permiten un mejor funcionamiento social y una mayor calidad de vida.
4- Los servicios públicos deben facilitar los tratamientos recomendados en las dosis terapéuticas adecuadas (cantidad, intensidad y frecuencia), siendo particularmente necesario en el caso de los tratamientos psicológicos, por ser estos los que se vienen proporcionando en dosis terapéuticas muy por debajo de las recomendadas, impidiendo que llegue a la población el potencial terapéutico de estos tratamientos