Ángel Rosado, educar desde el plato para competir en el campo
El nutricionista deportivo en la cantera del Xerez Deportivo FC reconoce que “la mayoría de los jóvenes deportistas no consumen lo suficiente”
Entrevista al nutricionista Ángel Rosado
Jerez de la Frontera
Los deportistas del futuro crecen con la oportunidad de ser cada vez más conscientes de que el trabajo previo a un partido en ocasiones es más importante que el talento. La psicología, el calentamiento, y desde un trabajo menos destacado, la nutrición deportiva. Jóvenes como Ángel Rosado se han encargado de hacer de su pasión por el deporte un bien social, por ello, realiza esta labor como nutricionista deportivo de la cantera del Xerez Deportivo FC.
Consciente de que a través de las redes sociales hay una sobreinformación y dudas sobre cuál deber ser el planteamiento nutricional, su trabajo resulta imprescindible para “al fin y al cabo estamos en una sociedad en la que la alimentación es importante, y tratar de transmitirlo a los niños para que cuando lleguen a grandes equipos marquen la diferencia en su rendimiento”.
Los jóvenes no comen lo suficiente
“Si desde el principio trabajamos lo más importante como alimentación, buenos hábitos, descanso, podemos conseguir que el futbolista rinda al máximo”, confiesa Ángel. Actualmente, dentro del club trabaja en contacto directo con las promesas realizando charlas, adaptando su alimentación a los alimentos menos consumidos y ayudando a los padres a aplicar estos consejos en su vida diaria: “Un futbolista tiene unos requerimientos muy elevados, y más siendo chavales de 17 o 18 años, en la que la mayoría no come lo suficiente”.
El crecimiento en esas edades implica mayor consumo de alimentos, y reconoce que no todos los alimentos consumidos por los jóvenes son beneficiarios para su rendimiento: “En el tema de la verdura, no hay mucho consumo. Las frutas suelen consumir bastante. Pero lo que más me sorprende es el consumo de los carbohidratos, que no consumen la suficiente cantidad”.
Nutrición deportiva
El problema reconoce que está en la idea social de que son perjudiciales: “Intento transmitir que deben consumir unas cantidades elevadas pero, es verdad que como no vienen con esa conocimiento de base, les cuesta aprenderlo, o lo tienen más cotidiano con el consumo de pizzas, kebab o comida un poco menos interesante”.
Respecto al consumo de bebidas alcohólicas, Rosado reconoce que “en general no son conscientes de ello”. “Intento incidir en que es muy perjudicial como persona. Como futbolista, mucho más. Ya están los riesgos habituales como el aumento de cáncer, pero para un futbolista recupera y rinde peor y tiene más riesgos de lesiones”, destaca.
Estética, comparativas y trastornos alimenticios
Las comparativas, pese a ser odiosas, están presentes desde temprana edad. En el caso deportivo, toman mayor relevancia. “El entrenamiento y la eficiencia de un futbolista de élite no se puede comparar con la cantera, pero sí es verdad que suelen preguntar mucho por el tema de suplementos o complementos alimenticios, que piensan que a través de ello es una vía más rápida para conseguir ese tipo de cuerpo”, declara.
MADRID, 06/02/2026.- Una atleta alcanzando el éxito durante una prueba internacional. EFE/Kiko Huesca / Kiko Huesca
Aunque son casos excepcionales, los profesionales se encuentran en mayor porcentaje con casos de trastornos alimenticios, como TCA, al compararse desde edad temprana con los físicos de estos profesionales. De este modo, Ángel confiesa que “vienen acostumbrados de comer poco en casa o la comparativa con perfiles. Tenemos que trabajar que el objetivo es que, a través de una buena alimentación, hay que estar bien psicológicamente para alcanzar su mayor rendimiento en el campo”.
Para lograrlo, recomienda “seguir la dieta mediterránea, la hidratación, muy importante, y lo intento incidir en los futbolistas sobre todo en verano, afecta directamente al rendimiento, y mantenerse activo, sobre todo, ejercicios de fuerza. Estamos aquí para aprender que comer no es una obligación, que no pasemos un mal rato, sino que sea algo que disfrutemos cada día”.