Olimpiadas y paz
Más de mil escolares participan desde esta tarde en las Olimpiadas Escolares de la escuela pública

La Columna de Pedro Espinosa (05/03/26)
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Sevilla
Hoy Cádiz vuelve a latir con una de esas cosas pequeñas que en realidad son enormes. Más de mil escolares participan desde esta tarde en las Olimpiadas Escolares de la escuela pública. Una iniciativa de las asociaciones de madres y padres que han visto como los coles públicos han ido mermándose mientras bajaba la natalidad y los concertados se mantenían con mismos recursos. Así que estas pruebas deportivas son mucho más que un entretenimiento. Son una manera de mostrar el esfuerzo, la voluntad, la calidad y la vocación que hay en estos coles, sostenidos únicamente por la administración, lo que garantiza el acceso gratuito a un derecho básico.
Por eso, la escuela pública necesita gestos. Gestos como la bajada de ratios que ha anunciado la Junta de Andalucía para el próximo curso, que puede ayudar a sobrevivir a algún centro, ahora en riesgo de desaparecer, y, también, para que nuestras niñas y niños reciban mejor atención. Pero necesita evitar golpes difíciles de comprender. Como el que están denunciando hoy las familias del centro UPACE de San Fernando, que se han movilizado en Cádiz después de que escolares con discapacidad se hayan quedado sin servicio de comedor. El criterio técnico ha pesado para decirles que no necesitan ese servicio porque son pocos y porque ni son vulnerables ni están en riesgo de exclusión. Ojalá fuera así.
Estos días, mientras esos más de mil escolares compiten en Cádiz, conviene recordar de dónde viene todo esto. Cuando nacieron los Juegos Olímpicos en la antigua Grecia, las ciudades en guerra acordaban una tregua para que los atletas pudieran competir en paz, era la ekecheiria, la tregua sagrada.
Quizá hoy no vendría mal recordarla. En un mundo que vuelve a tensarse, donde el ruido de los conflictos y las guerras vuelve a colarse por las ventanas de tantas aulas, Cádiz recuerda este espíritu olimpico en el que las sociedades demostraban ser más sabias porque eran capaces de parar la pelea. Aunque solo fuera para permitir que todas las niñas y niños del mundo pudieran seguir corriendo para llegar a la meta.

Pedro Espinosa
En Radio Cádiz desde 2001. Director de contenidos de la veterana emisora gaditana. Autor del podcast...




