El campo malagueño, contra las cuerdas por la subida de precios del combustible y los fertilizantes
Agricultores y ganaderos denuncian que la rentabilidad del sector ha caído bajo mínimos y auguran nuevos incrementos del precio de la cesta de la compra

Campos de olivos en la provincia de Málaga / Cadena SER

Málaga
Cuatro años después del inicio de la guerra de Ucrania, el conflicto bélico en Irán vuelve a poner contra las cuerdas al sector primario en la provincia de Málaga por el incremento de los precios del combustible y los fertilizantes. "Lo que tenemos aquí es una subida descontrolada de los costes", explica el secretario general de la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA), Santiago Sánchez. Cifra entre un 45 y un 50 por ciento el incremento del precio del gasóleo agrícola en apenas una semana: "Hemos pasado de 0,95 céntimos el litro a 1,40", indica Sánchez. Añade que esta situación no sólo repercutirá en el uso de maquinaria agrícola o en el gasto energético en explotaciones agrarias y ganaderas, si no también en otros costes como los transportes de animales o de piensos.
Otra de la cuestiones que más preocupa es el encarecimiento de los fertilizantes, cuyo precio se ha disparado en torno al 30 por ciento desde la semana pasada, de forma que abonos comunes para el olivar como la urea se han puesto en 600 euros la tonelada.
El secretario general de ASAJA pide un plan de choque al Gobierno con medidas "que consigan reducir estos incrementos de costes, que permitan entradas de fertilizantes y quiten aranceles, que quiten IVA, que pongan una ayuda directa, que reduzcan los impuestos", unas medidas similares a las adoptadas por la guerra de Ucrania. "Aquí, o se actúa o el sector se va a pique", señala.
Desde organizaciones agrarias como la Unión de Pequeños Agricultures (UPA) o la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) se han mostrado muy críticos también con la subida de los precios. "Son especulaciones puras y duras, porque no puede ser que antes casi de empezar la guerra, no llevaban ni dos o tres horas, ya estuvieran subiendo los carburantes", indica el secretario general de la UPA, Francisco Moscoso. Advierte de que la "rentabilidad" se va a venir abajo en todos los sectores, principalmente en el olivar ahora que se está recolectando la aceituna.
Moscoso pide responsabilidad tanto al Gobierno como a la oposición para articular medidas que consigan poner "un tope" a las subidas de precios que está sufriendo el sector y ayudas directas a los agricultores y ganaderos para que puedan afrontar esta enésima crisis.
Desde la COAG, su secretario general en la provincia, Antonio Rodríguez, incide en la repentina subida del gasoil y los abonos al poco de empezar la guerra. Señala, por ejemplo, que "los fertilizantes están aquí en Europa y en los almacenes en España" y que "de un día a otro han subido un 30 por ciento. Es venir a hacer la gran especulación que hacen en torno a cualquier conflicto", lamenta. Rodríguez destaca que "debería haber un mecanismo que evite este tipo de incremento en los precios".
Como en cada crisis, los agricultores y ganaderos destacan la imposibilidad de repercutir sus costes en el producto final. Sostienen que los principales damnificados de la situación serán ellos y los consumidores finales, porque ya auguran un encarecimiento de la cesta de la compra.

Nieves Egea
Redactora de Informativos de SER Málaga. Especializada en información municipal. Ha cubierto en las...




