CCOO alerta: la ampliación del aeropuerto de Málaga disparará emisiones, presión turística y desigualdades territoriales
El plan inversor del DORA III, impulsado por AENA, prevé aumentar un 22% el tráfico aéreo hasta 2031, lo que para el sindicato agravará la crisis climática, la saturación urbana y los desequilibrios en Andalucía.

Torre del aeropuerto de Málaga / Rafael_Garcia_Sanchez

Málaga
El sindicato CCOO Málaga ha lanzado una advertencia contundente sobre el impacto del nuevo plan aeroportuario del Gobierno. La propuesta del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), aprobada por AENA para el periodo 2027-2031, contempla una inversión cercana a los 13.000 millones de euros destinada a ampliar la capacidad de 12 aeropuertos españoles, entre ellos el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.
El objetivo del plan es incrementar el tráfico aéreo desde los 283 millones de pasajeros registrados en 2023 hasta los 347 millones en 2031, lo que supone un crecimiento del 22%. Sin embargo, desde CCOO advierten de que esta expansión no puede analizarse únicamente desde el punto de vista técnico o económico, sino que implica profundas consecuencias sociales, ambientales y territoriales.
En el caso de Málaga, el aeropuerto ya opera en niveles elevados de demanda y constituye la principal puerta de entrada del turismo internacional en Andalucía. Para el sindicato, ampliar su capacidad consolida un modelo basado en el crecimiento continuo del turismo, con efectos ya visibles: encarecimiento de la vivienda, gentrificación, presión sobre los servicios públicos y transformación del tejido urbano.
“El aumento del tráfico aéreo alimenta una masificación que Málaga ya está sufriendo”, señalan desde la organización, que insiste en que cualquier ampliación debe ir acompañada de un debate profundo sobre el modelo de desarrollo.
A estas preocupaciones se suma el impacto climático. CCOO subraya que el incremento de vuelos implicará un aumento significativo de las emisiones de CO₂, debido al uso intensivo de queroseno. Además, recuerdan que actualmente no existen alternativas tecnológicas viables a gran escala para descarbonizar la aviación. Ni los biocombustibles, ni el hidrógeno ni la electrificación ofrecen soluciones reales a medio plazo, mientras que el combustible sostenible apenas alcanzará, según objetivos europeos, un 6% de uso en 2030.
Esta realidad choca frontalmente con los compromisos climáticos de España, que aspira a reducir en un 46% las emisiones del transporte en esta década. La aviación, uno de los sectores más intensivos en carbono por pasajero, se sitúa así en el centro de la contradicción.
El sindicato también pone el foco en la dimensión laboral. Denuncia que el ecosistema aeroportuario sigue marcado por la externalización y la precariedad, por lo que reclama que las inversiones incluyan compromisos firmes con el empleo de calidad y la mejora de las condiciones laborales.
Asimismo, CCOO alerta sobre el desequilibrio territorial que refuerza el modelo actual. Mientras el aeropuerto de Málaga concentra gran parte del tráfico, otras infraestructuras andaluzas como Sevilla, Granada-Jaén, Jerez o Almería cuentan con capacidad disponible. Esta concentración, advierten, intensifica los impactos en determinadas zonas y limita un desarrollo más equilibrado de la comunidad.
Frente a ello, el sindicato propone una planificación más equitativa del tráfico aéreo, combinando incentivos a nuevas rutas, políticas tarifarias y mejoras en la conectividad.
“Hablar del DORA III no es solo hablar de aeropuertos”, concluyen. “Es hablar de vivienda, empleo, sostenibilidad y del modelo de futuro que queremos para Málaga y Andalucía”.

Jesús Sánchez Orellana
Director de contenidos de SER Málaga. Cubre además la información turística para la Cadena SER en Andalucía....




