El Equipo "@" de la Guardia Civil de Huesca esclarece 23 delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal
Tres detenidos por ciberdelincuencia en Huesca
Huesca
Agentes del Equipo de Asesoramiento, Prevención y Respuesta en materia de Ciberdelincuencia (Equipo @) de la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca, han dado por concluida la Operación CAPSMILE, con la detención de una persona de 32 años y natural de Barcelona y la investigación de otras 3 ,de entre 22 y 23 años y también residentes en la ciudad condal, como supuestos autores de delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal.
Las denuncias se presentaron en las las localidades de Almudévar, Barbastro, Benasque, Binéfar, Fraga, Graus, Jaca, Monzón, Sariñena, Tamarite de Litera y Zaidín.
A finales del año 2023 los agentes encargados de las investigaciones en materia de la ciberdelincuencia, empezaron a detectar un aumento consecutivo de un tipo de estafa consistente en el envío masivo de mensajes de texto haciéndose pasar concretamente por entidades bancarias.
Los mensajes eran creados por los autores con el objeto de ocasionar pánico en las víctimas, en el que se les advertía que podía haber problemas en sus cuentas bancarias con supuestos cargos fraudulentos, añadiendo un enlace el cual los perjudicados accedían a el, dirigiéndolos a una página de Internet que simulaba ser su entidad bancaria. Una vez allí, las víctimas introducían sus datos de acceso y contraseñas de sus cuentas bancarias con el fin de cancelar el supuesto movimiento bancario que se les había realizado, por lo que ya les daba el acceso a los ciberdelincuentes a sus cuentas, los cuales, en el transcurso de 5 minutos, realizaban la retirada del dinero en cajeros automáticos ubicados en diferentes localidades de Barcelona.
Los agentes del Equipo@, ante el aumento de denuncias realizadas entre los meses de noviembre de 2023 y enero de 2024, presentadas en las localidades de Almudévar, Barbastro, Benasque, Binéfar, Fraga, Graus, Jaca, Monzón, Sariñena, Tamarite de Litera y Zaidín, priorizaron la localización de los cajeros automáticos utilizados por los ciberdelincuentes, observando que, se desplazaban a diferentes lugares para ultimar el delito y así dificultar la labor policial.