Comienza el Año Internacional de la Mujer Agrícola y unimos a mujeres rurales ejemplares
La leciñenense Ana Marcén abrió la celebración en la sede de la FAO en Roma. El grupo Ixeya reivindica su ruralidad y sus orígenes agrícola

Entrevista a Ana Marcén e Ixeya, Miriam y Eli
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Zaragoza
El programa Hoy por Hoy Aragón ha puesto el foco en la proclamación de 2026 como Año Internacional de la Mujer Agrícola, un hito que se ha inaugurado el pasado 5 de diciembre en la sede de la FAO, en Roma. En ese acto institucional, que ha reunido a embajadores de todo el mundo, ministras y representantes de Naciones Unidas, ha participado la aragonesa, de Leciñena, Ana Marcén Murillo, cofundadora de Ecomonegros y mentora de mujeres rurales emprendedoras, que ha protagonizado en Roma una intervención tan inesperada como inspiradora.
Ana Marcén ha contado que su presencia en la sede de la FAO ha sido la culminación de un camino vital marcado por la coherencia con sus raíces y por la apuesta por lo rural como espacio de futuro. Filóloga clásica de formación, agricultora por herencia familiar y emprendedora por convicción, ha explicado que ha recuperado trigos antiguos en Leciñena para transformarlos en pan y repostería ecológica, un proyecto que ha acabado atrayendo la atención internacional por su carácter replicable y profundamente ligado al territorio.
Durante la inauguración, Marcén ha roto todos los esquemas al cantar no una, sino dos veces ante un auditorio acostumbrado a discursos técnicos y formales. Ha relatado que nunca antes se había cantado en la FAO y que la reacción ha sido unánime: emoción, silencio y aplausos. Incluso la princesa de Jordania se ha acercado personalmente para agradecerle una intervención que, según le ha dicho, le ha llegado al corazón y le ha inspirado para impulsar iniciativas culturales vinculadas al mundo rural en su país.
El mensaje que Ana Marcén ha querido lanzar ha ido mucho más allá del reconocimiento al trabajo agrícola. Ha defendido que hablar de mujer agrícola implica hablar de toda la red que sostiene la vida rural: transformación, servicios, distribución, cultura y cuidados. Ha subrayado que los pueblos necesitan personas creativas y comprometidas, pero que esas personas solo se quedarán si pueden vivir bien, sin sentirse solas, raras o incapaces.
El programa ha ampliado la conversación con la participación de Eli López y Miriam Carbonell, integrantes del proyecto musical Ixeya, vecinas de Santa Engracia, junto a Tauste. Ambas han compartido su experiencia como mujeres artistas rurales y han coincidido en la importancia de sentirse acompañadas y reconocidas. Han explicado que han creado redes como Mares, Mujeres Artistas Rurales, precisamente para combatir la soledad y reivindicar el valor cultural de lo rural.
La música ha tenido un papel central en el encuentro radiofónico. Ixeya ha interpretado en directo la canción Pájaros, vinculada a un documental sobre mujeres alpinistas, mientras que Ana Marcén ha cerrado el espacio cantando Galanicas, una pieza dedicada a las niñas y mujeres rurales. Canciones que han servido como metáfora de una idea compartida: abrir la voz, tomar aire y salir.
La conversación ha dejado claro que el futuro del medio rural pasa por escuchar, cuidar y acompañar a quienes deciden quedarse o volver. Y que, como se ha visto en Roma, cuando el campo canta, el mundo escucha.




