Arrancan las obras de remodelación integral en la avenida de Valencia
Zaragoza afronta un año de trabajos para transformar una de sus principales arterias
Hoy por Hoy conoce la opinión de los comerciantes de la Avenida Valencia el primer día de obras
Zaragoza
Las máquinas han comenzado a trabajar este lunes en la Avenida de Valencia, dando inicio a una reforma integral que se prolongará durante todo el año y que afectará a uno de los ejes más transitados de la ciudad. El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza, contempla cuatro fases y una inversión de 6,8 millones de euros, con el objetivo de modernizar la vía y mejorar su accesibilidad.
La actuación supondrá la reordenación del tráfico: dos carriles de subida y un único carril de bajada reservado para el transporte público, además del traslado del carril bici al lado de bajada. También se eliminarán aparcamientos en el primer tramo y se crearán nuevas zonas peatonales, separadas del tráfico por bandas vegetales. El plan incluye la reforma de una plaza en Corona de Aragón y la creación de otra en la intersección con Fueros de Aragón, así como la plantación de 96 nuevos árboles.
La Asociación de Vecinos Manuel Viola se muestra esperanzado con las obras de La avenida Valencia
La obra afectará a la movilidad de entre 15.000 y 25.000 vehículos diarios, además de varias líneas de autobús (35, 38, 41 y las nocturnas N4 y N6), que sufrirán desvíos durante los próximos diez meses. Comerciantes y vecinos, aunque reconocen la necesidad de la reforma, expresan preocupación por el impacto en el acceso a los negocios y el aumento del tráfico en el distrito de Delicias. “Es una avenida que necesitaba una remodelación profunda”, señala José Luis Muñoz, presidente de la asociación de tiendas de alimentación y propietario del comercio "Alimentación Casablanca", quien pide medidas para garantizar la accesibilidad durante las obras.
Por su parte, las asociaciones vecinales reclaman que se priorice la amabilidad y la accesibilidad peatonal, con propuestas como pasos a nivel y aceras más amplias. “Es una calle triste, necesita color y vida”, afirma José Luis Zúñiga, presidente de la asociación Manuel Viola, que insiste en que algunas sugerencias vecinales no han sido atendidas.
El Ayuntamiento asegura que ha mantenido informados a vecinos y comerciantes y que la reforma convertirá la Avenida de Valencia en un espacio más seguro y cómodo para peatones y ciclistas. Si se cumplen los plazos, la circulación normal se recuperará tras las fiestas del Pilar.