Sociedad

El impacto de la Ley de Bienestar Animal dispara la identificación de gatos en Aragón

La nueva normativa multiplica por tres la identificación de gatos en Aragón y deja pendientes varios reglamentos clave

Zaragoza

La entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal, aprobada en marzo de 2023, ha transformado de forma notable los hábitos de convivencia con las mascotas en los grandes núcleos urbanos. Uno de los cambios más visibles se refleja en la identificación obligatoria de los gatos, un requisito que ha multiplicado las inscripciones en los registros autonómicos y municipales.

Según explica Luis Javier Yus, gerente del Colegio de Veterinarios de Zaragoza, la evolución ha sido «extraordinaria». En los 17 años previos a la obligatoriedad, en Aragón se habían identificado apenas 13.700 gatos, de los cuales unos 10.100 correspondían a la capital. Sin embargo, desde que la ley exige el microchip felino, la cifra se ha disparado: 31.000 gatos identificados en menos de tres años, con 23.500 solo en Zaragoza.En total, el registro autonómico suma ya 44.000 gatos identificados.

«Cuando a la ciudadanía se le pide responsabilidad, responde», señala Yus, quien destaca que este avance corrige una de las principales preocupaciones del colectivo veterinario: el escaso cumplimiento de esta obligación antes del cambio legal.

A pesar del avance que ha supuesto la Ley de Bienestar Animal, varios aspectos clave siguen pendientes de desarrollo. Entre ellos, la regulación definitiva del seguro de responsabilidad civil para propietarios de perros, que ha generado varias dudas desde su aprobación.

La opción más probable, según Yus, es que el seguro del hogar cubra esta responsabilidad, siempre que la póliza lo incluya expresamente. Aún así, aclara que no se podrá confirmar hasta que el Gobierno apruebe los reglamentos en trámite.

También continúan sin desarrollar el registro de identificación nacional, el registro de criadores, el de centros de protección animal, así como el listado positivo de especies consideradas animales de compañía. «El proceso está siendo muy lento», lamenta el gerente.

Navidad, adopciones y responsabilidad

Las fechas navideñas siguen siendo un momento delicado para las protectoras y los veterinarios, aunque se percibe una creciente concienciación. «Aún existen picos en los que se regalan animales como si fueran juguetes», reconoce Yus, quien insiste en que tener una mascota es una decisión que implica obligaciones sanitarias, económicas y legales.

Las protectoras, muy activas en campañas de sensibilización, constatan que alrededor del 80% de los animales que ingresan en sus instalaciones acaban encontrando un nuevo hogar. El gerente del Colegio de Veterinarios celebra esta tendencia hacia la adopción frente a la compra, pero subraya que lo importante es que el vínculo «sea duradero» y no un impulso de pocos meses.