La manada de Zaragoza, condenada a 97 años de prisión por violar a una joven: “La utilizaron como un juguete sexual”
La Audiencia Provincial impone penas de hasta 14 años de cárcel a siete hombres por una agresión sexual continuada durante dos días

Vista del edificio de la Audiencia Provincial de Zaragoza. / Radio Zaragoza

Zaragoza
La Audiencia Provincial de Zaragoza ha condenado, en total, a 97 años de prisión a siete hombres que sometieron y violaron a una joven durante dos días en un piso del barrio de San José, en la capital aragonesa. A los acusados se les conoce como la manada de Zaragoza y estaban vinculados de algún modo con la banda juvenil denominada Dominican's Don’t Play.
Según ha considerado probado el tribunal, la joven quedó en junio de 2020 con un conocido y, tras pasar la tarde bebiendo alcohol y fumando marihuana, acudieron a un piso donde continuaron consumiendo drogas. Allí, finalmente, fue obligada a mantener relaciones sexuales con los ahora condenados.
Según declaró la víctima en el juicio, celebrado hace un mes, para justificar estas prácticas sexuales le dijeron que “necesitaba un ritual de curación porque tenían que sacarle el demonio que llevaba dentro”, todo ello mientras se encontraba en “un estado de confusión y aturdimiento”.
Muchos de estos actos fueron grabados con el teléfono móvil de uno de los ahora condenados. Los vídeos fueron descubiertos por la Policía Nacional durante la operación de desarticulación de la banda Dominican's Don’t Play, en marzo de 2021. En las imágenes se podía ver a la joven “quejándose, sollozando y con signos de agotamiento” a causa de las agresiones sexuales. También se observa cómo los agresores se “reían y burlaban” de la víctima.
La sentencia explica además que la joven “se encuentra en todo momento en actitud de sometimiento, que no de consentimiento, y los procesados la utilizan como si de un juguete sexual se tratara”.
La víctima logró salir del piso y fue auxiliada por un agente de la Policía, que la trasladó al Hospital Miguel Servet, donde ingresó en el servicio de Psiquiatría debido al estado mental alterado que presentaba. Las pruebas de ADN también muestran la presencia genética de varios de los acusados en los genitales de la víctima.
Seis de los siete acusados han sido condenados a 14 años de prisión cada uno por un delito continuado de violación. El séptimo ha sido condenado a 13 años de prisión por el mismo delito, en calidad de cooperador necesario. Además, no podrán comunicarse ni acercarse a la víctima a menos de 500 metros durante 16 años y deberán cumplir ocho años de libertad vigilada.
Las defensas fueron llevadas por Marina Ons, Carlos Estremera, Claudia Melguizo y Cristian Monclús, entre otros abogados.




