La selección alemana sub-23 de remo se concentra en Mequinenza
La expedición está formada por 50 personas entre técnicos y deportistas
La selección alemana sub-23 de remo se concentra en Mequinenza
Mequinenza
Mequinenza recibe, un año más, a la selección alemana sub-23 de remo, que realiza un “stage” para seguir preparando los próximos compromisos deportivos. La Federación Alemana de Remo (DRV) mantiene así su apuesta por la localidad como sede para su concentración aprovechando las condiciones excepcionales que ofrece la lámina de agua del Campo Municipal de Regatas y de la cola del embalse de Riba-roja para la práctica de esta disciplina.
La expedición alemana está integrada por 50 personas entre deportistas y personal técnico de la Federación, que permanecerán durante quince días en la localidad, alojándose en diferentes establecimientos hosteleros. Esta visita supone un importante impulso para el sector turístico y hostelero del municipio y cuenta con la colaboración del Capri Club y del Ayuntamiento de Mequinenza, que cede el uso del Gimnasio Municipal, entre otras instalaciones, compatibilizándolo con los usuarios habituales de la instalación deportiva.
La concentración, que se desarrolla en Mequinenza hasta el 27 de febrero, es la segunda del año dentro del calendario de preparación del combinado alemán, tras la celebrada previamente en Italia, en la localidad de Sabaudia, con el objetivo de afrontar en las mejores condiciones las competiciones oficiales previstas durante 2026. Entre ellas, el Campeonato del Mundo en julio, que se celebrará en julio en la localidad alemana de Duisburgo, y el Campeonato de Europa, programado a principios de septiembre en la localidad polaca de Kruszwica.
Durante su estancia, los deportistas llevan a cabo una preparación específica, adaptada a cada modalidad y distancia, con especial incidencia en aspectos técnicos orientados a la mejora de la potencia y la resistencia.
Acumulación de lodos en el Campo Municipal de Ragatas de Mequinenza
El Campo Municipal de Regatas de Mequinenza fue diseñado en su día para albergar competiciones internacionales de piragüismo y remo. Sin embargo, la instalación lleva más de tres décadas prácticamente inutilizada debido a la acumulación de sedimentos y lodos procedentes del desembalse técnico de Barasona en 1994, que arrastró una gran cantidad de materiales hasta la desembocadura del río Segre, en la cola del embalse de Riba-roja, donde se ubica el campo.
El Ayuntamiento de Mequinenza lleva años exigiendo soluciones a esta problemática con el objetivo de recuperar el uso de esta infraestructura deportiva, lo que repercutiría directamente en la economía local. Según un estudio de la consultora Smartpoint, el impacto económico de esta situación se ha cifrado en 400 millones de euros, además de la pérdida de 1.100 puestos de trabajo en diez años.
Además del impacto directo en el turismo y la práctica deportiva, la acumulación de lodos condiciona el uso recreativo, perjudica la actividad de pesca y navegación y repercute negativamente en sectores estratégicos como la industria y la agricultura, al dificultar el aprovechamiento limitando el potencial de desarrollo asociado al agua y al entorno natural.
En 2007 se aprobó el proyecto “Limpieza de lodos en la cola del embalse de Ribarroja, junto a la población de Mequinenza (Zaragoza). Recuperación del lecho y mejora del estado ecológico del río Segre en la confluencia con el Ebro”, promovido por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y la Dirección General del Agua, dependientes del entonces Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
El proyecto contaba con una dotación presupuestaria de 12,5 millones de euros y disponía de todas las autorizaciones necesarias, incluida una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable (2013), pero finalmente no llegó a ejecutarse por falta de financiación.
Más recientemente, el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) y la CHE han llevado a cabo pruebas piloto para evaluar técnicas de movilización y gestión de los sedimentos. Estos trabajos tendrán continuidad en una segunda fase mediante la redacción del proyecto “Recuperación morfológica y ambiental de la margen derecha del río Segre en el entorno de Mequinenza, embalse de Ribarroja”, al que se han destinado cerca de 4,5 millones de euros.




