La concejala tránsfuga de Vox ocupa su silla en Zaragoza: "Abascal tiene que dejar de recorrerse España como una estrella del rock and roll y ponerse a trabajar"
En su primer día en la Casa Consistorial, Marisa Gaspar se ha mostrado muy crítica con la dirección nacional de su antiguo partido, de Vox

Imagen de la toma de posesión de la nueva concejala en Zargoza, Marisa Gaspar

Zaragoza
La concejala tránsfuga en el Ayuntamiento de Zaragoza, Marisa Gaspar, ha ocupado hoy oficialmente este puesto, en un pleno en el que le han dado la bienvenida todos, excepto sus antiguos compañeros de partido: los 3 concejales de Vox.
En sus primeras palabras en rueda de prensa, ha dejado claro que no quiere ser "la concejala número 16 del PP ni la número 4 de Vox", pero se entiende mejor con la ideología de la derecha y aboga por hacer una política de consenso. "Que estén tranquilos los de Vox, que no voy a votar a lo loco", añadía.
Asegura que se siente "huérfana" de partido desde su salida de Vox, con quien ha sido muy crítica en su primer día y ha sido clara: los últimos movimientos de su antiguo partido en Aragón la alejan todavía más de él y "ahora mismo no me siento representada por ningún partido". Gaspar se refería a los 3 meses de bloqueo en los presupuestos de Zaragoza para 2026 a la salida del Gobierno de Aragón de hace casi dos años.
Para ella, el culpable de estos movimientos tiene nombre y apellidos: es Santiago Abascal, a quien, en plena negociación del ejecutivo autonómico, le pide que "se ponga a trabajar" y "que deje de recorrer España con su furgoneta negra como una estrella del Rock and Roll (...). Gobernar significa asumir responsabilidades y cometer errores. No se puede hacer la que hicieron en 2024, que cogieron las de Villadiego y se fueron corriendo".
Vox marca distancia
Gaspar se sentará en la bancada de la izquierda, porque dice que hay más hueco. A su llegada al salón de plenos, muchas palabras de bienvenida y caras más largas entre las filas de Vox, que han marcado distancia desde el principio y no la han saludado. "Creo que no han tenido tiempo de acercarse", decía ironizando Gaspar.
Los de Abascal no ocultan su malestar por la entrada de Marisa Gaspar en el Ayuntamiento de Zaragoza. Tienen un concejal menos y veremos si siguen siendo la llave para el PP, que en estos últimos años ha necesitado su voto para sacar adelante su prograba de gobierno. Natalia Chueca solo necesita un voto para tener la mayoría absoluta. Está por ver si se lleva a su terreno a Gaspar o sigue pactando con los de Vox.




