El bacalao, un imprescindible en Semana Santa... y todo el año
En A Vivir Aragón visitamos La Casa del Bacalao, uno de los templos de este producto que sigue presente en las mesas aragonesas
Visitamos la Casa del Bacalao de Zaragoza
Zaragoza
La Semana Santa en Zaragoza no solo se vive en las calles, entre tambores y procesiones. También se saborea en las mesas, donde el bacalao vuelve a ocupar un lugar central como uno de los productos más consumidos durante estas fechas. Una tradición que se mantiene generación tras generación y que mezcla respeto por la cocina clásica con nuevas formas de preparar este pescado tan ligado a la Cuaresma.
En la capital aragonesa, el interés por el bacalao se traduce cada año en un aumento del consumo y en la búsqueda de producto de calidad, tanto para las recetas más tradicionales como para propuestas más actuales que triunfan en redes sociales y cocinas domésticas.
La Casa del Bacalao, un referente del producto en Zaragoza
Hablar de bacalao en Zaragoza es, casi de forma inevitable, hablar de La Casa del Bacalao, un comercio que ha hecho del producto y del conocimiento su seña de identidad. La tienda, especializada desde hace décadas en bacalao en salazón y desalado, se convierte cada Semana Santa en un auténtico punto de peregrinación para quienes quieren mantener viva la tradición culinaria de estas fechas.
La visita al establecimiento es, en sí misma, una lección de gastronomía. Tras el mostrador está Mercedes. Con paciencia y oficio, explica las diferencias entre los distintos tipos de bacalao, los cortes más adecuados según la receta —lomos, migas, desmigado— y, sobre todo, el proceso de desalado, una de las grandes dudas de muchos clientes.
Mercedes detalla cuánto tiempo necesita cada pieza, cuándo cambiar el agua y cómo adaptar el proceso al grosor del bacalao y al plato que se vaya a preparar. “No es lo mismo un bacalao para pil‑pil que uno para un guiso o para desmenuzar”, insiste, mientras muestra el producto y recomienda opciones según el nivel de experiencia en la cocina.
La Casa del Bacalao mantiene así una forma de comercio tradicional basada en el conocimiento del producto y en la confianza con el cliente. No se trata solo de vender pescado, sino de acompañar al consumidor para que la receta salga bien. Un modelo que resiste al paso del tiempo y que explica por qué, año tras año, el bacalao sigue siendo un imprescindible en las mesas zaragozanas durante la Semana Santa.
La receta de Claudia Polo: tradición con un toque portugués
Claudia nos propone preparar un bacalao à brás, una receta portuguesa que le recuerda a los viajes familiares de su infancia
🛒 Ingredientes (para 2–3 personas)
- 250–300 g de bacalao desalado, desmigado
- 2–3 patatas medianas, cortadas en patata paja muy fina
- 3–4 huevos
- 2–3 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal, solo si fuera necesario
- Perejil fresco picado (opcional)
👩🍳 Elaboración
- Freír las patatas. Calentar abundante aceite de oliva en una sartén y freír las patatas cortadas muy finas hasta que queden doradas y crujientes. Retirarlas y dejarlas escurrir sobre papel de cocina.
- Sofreír el ajo.En otra sartén amplia, añadir un poco del aceite de freír las patatas y dorar suavemente los ajos a fuego medio-bajo, sin que se quemen.
- Saltear el bacalao. Incorporar el bacalao desmigado a la sartén con el ajo y saltear brevemente, solo hasta que cambie de color, sin cocinarlo en exceso.
- Mezclar con las patatas.Añadir las patatas fritas a la sartén y mezclar bien con el bacalao y el ajo.
- Incorporar los huevos. Batir los huevos ligeramente y añadirlos a la mezcla con el fuego bajo. Remover continuamente para que el huevo quede jugoso y cremoso, sin llegar a cuajarse del todo.
- Finalizar y servir . Retirar del fuego aprovechando el calor residual. Rectificar de sal si es necesario, espolvorear perejil picado por encima y servir inmediatamente.