Tres zarpazos convierten una tarde gris del Sporting en una fiesta
Los rojiblancos ganan 3-0 al Mirandés, colista de Segunda, gracias a dos tantos desde los once metros y a un golazo de Guille Rosas
Los jugadores del Sporting celebran uno de los goles marcados al Mirandés. / LaLiga
Gijón
A falta de fútbol, eficiencia. Dos goles de penalti (uno al filo del descanso y otro nada más empezar la segunda parte) y un misil de Guille Rosas permitieron al Sporting resolver la papeleta ante el Mirandés. En un flojísimo partido contra el colista de la categoría, los tantos de Otero y Dubasin desde los once metros y el golazo de Rosas le dieron al equipo gijonés lograr la segunda victoria consecutiva y seguir enganchado a la lucha por el playoff. El buen resultado compensó el frío que pasaron los 19.540 que acudieron a El Molinón y que no dejó un gran espectáculo.
Era un partido peligroso, por las circunstancias del rival y por la necesidad del Sporting de volver a ganar en casa. A diferencia de lo divertidísimo que fue el partido de León, este sábado Futbolísticamente el Sporting dejó muy poco que llevarse a la boca. De hecho, salvo el arreón final (en la que llegaron el primer penalti y un mano a mano de Gelabert con Juanpa, del que salió victorioso el portero) el colista Mirandés había sido incluso mejor que el Sporting.
Los dos equipos se habían encontrando con la madera: primero el equipo jabato en un disparo de Tamarit, en una de las contras que dejaban en evidencia al Sporting en alguna ocasión) y después los rojiblancos, con un disparo de Brian Oliván (más atinado en ataque que en defensa), que golpeó en un defensa y acabó tocando el palo.
La última acción del tiempo reglamentario de la primera parte cambió completamente el escenario. Juan Otero, que igual que el resto de atacantes del Sporting no estaba teniendo su mejor tarde con el balón, fue una pesadilla para la defensa del Mirandés. Él forzó los dos penaltis, que en el fútbol actual (más allá de gustos) no admiten discusión. El colombiano marcó el primero, que suponía además la segunda amarilla para Íker Córdoba, lo cual allanaba aún más el terreno. El segundo, revisado en el bar por un agarrón de Cabello, se lo cedió a Dubasin, que estuvo igual de atinado que su compañero en la ejecución.
Con el partido resuelto, solo quedaba esperar evitar sustos y daños y confiar en que, en algún zarpazo más, el Sporting ampliara el marcador. El que más lo buscó, hasta que lo encontró, fue Guille Rosas. Un disparo desde fuera del área, ajustado al palo, sentenciaba un partido en el que el marcador puede resultar engañoso, aunque las circunstancias ayudaron.
Con todo el pescado vendido se produjo el debut del uruguayo Andrés Ferrari. Recibió su primera ovación, aunque no hubo oportunidad de verle mucho. Sí dejó, por ejemplo, una interesante apertura a la banda en la que se pasó un poco de fuerza, pero que demostró la potencia de golpeo que tiene. Falta haré que aporte también goles, aunque dados los últimos marcadores parece que al Sporting le sobra puntería. De penalti, también vale. Y, aunque a Borja Jiménez no le guste vivir en la comparación permanente, lo cierto es que en la segunda vuelta el Sporting ya tiene tres puntos que, en la primera vuelta, no consiguió contra este rival.
David González
Vinculado a SER Gijón desde 1998. Director de...Vinculado a SER Gijón desde 1998. Director de SER Deportivos Gijón y voz de los partidos del Sporting en Carrusel Deportivo. También ha trabajado en Localia TV Asturias, La Voz de Asturias - El Periódico de Gijón, diario Sport y el semanario Deporte Base de Asturias. Vicepresidente de la Asociación de la Prensa Deportiva del Principado de Asturias.