Sobre el embargo
El Enfoque de Francisco Pomares en Hoy por Hoy Tenerife
Sobre el embargo
Santa Cruz de Tenerife
Pedro Sánchez ha decidido aterrizar en la guerra de Irán con una vieja pancarta: el “No a la guerra”. El eslogan que movilizó a España en 2003 contra la foto de las Azores ha sido rescatado frente al último exabrupto de Trump, que amenaza por el veto a usar Rota y Morón y por negarnos al 5 por ciento en Defensa.
La posición española es defendible: apostar por el multilateralismo y evitar una escalada encaja con la sensibilidad mayoritaria del país. Pero una cosa es tener razón y otra convertir la política exterior en una reconstrucción sentimental con fines internos.
Un eslogan no sustituye a una estrategia. Con misiles reales y españoles atrapados en la zona, lo exigible es comparecer en el Parlamento, buscar consenso y coordinarse con Europa antes de lanzar vídeos solemnes.
El “No a la guerra” es legítimo, pero también útil para recomponer el voto de la izquierda en horas bajas. Trump es el enemigo perfecto. Pero gobernar no es agitar consignas: es gestionar riesgos.
Y la política exterior no se hace con pancartas, sino con alianzas sólidas y debate serio.